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En la práctica de la psicología, como en muchas otras profesiones vocacionales, el compromiso con el bienestar de otros puede conducir a profundas crisis personales y profesionales. Aunque los psicólogos suelen mantener una imagen profesional impecable en sus consultas, detrás de cada encuentro existe una historia personal que, como en cualquier persona, está marcada por desafíos, dudas y momentos de agotamiento. Sin embargo, hablar abiertamente sobre las crisis en esta profesión aún es poco común, y eso es precisamente lo que Ana Millán, Socia profesional en Psicólogos Princesa y Directora de la Escuela de Psicología y Víctor de la Torre, psicólogo General Sanitario en Psicólogos Princesa, buscan cambiar al reflexionar sobre sus propias experiencias en este episodio de “Entre Divanes”.

En una conversación honesta, Ana expone que, aunque muchos asumen que la vocación sostiene todo, el trabajo en psicología también puede desgastar. El psicólogo, que escucha y guía, enfrenta a diario las complejidades y emociones de otros. Esta exposición continua, sumada a las propias vivencias personales, a menudo lleva a una acumulación de desgaste emocional que resulta difícil de compartir. Detrás de una apariencia profesional bien cuidada, se ocultan noches de insomnio, discusiones personales y dilemas emocionales que, aunque invisibles para los pacientes, afectan significativamente la salud mental del profesional.

Un alto en el camino para volver a empezar

Una de las preguntas de Ana fue si Víctor había tenido algún momento de crisis en su carrera. Víctor, por su parte, profundiza en una experiencia particularmente difícil, una crisis que lo impactó hace más de una década y lo llevó a replantearse su camino en la psicología. Fue un periodo en el que las demandas de la profesión y su vida personal parecían inconciliables. Mientras trabajaba en Psicólogos Princesa, enfrentó un nivel de estrés tan alto que llegó a un punto de saturación en el que sentía que no podía ponerse frente a un paciente más. La acumulación de responsabilidades y la carga emocional lo llevaron al límite y, finalmente, tuvo que detenerse para recuperarse.

“Imaginaos el punto de saturación al que llegué, que dije: ‘Me voy’. Lo dejé todo, tomé unos meses y me sané”, confiesa Víctor. Tomar esta decisión no fue fácil; sin embargo, el tiempo alejado de la profesión fue una oportunidad para recuperar su bienestar, retomar fuerzas y volver a su vocación con una perspectiva renovada.

Un acto de autocuidado 

Este descanso no fue solo un alto en el camino, sino un acto de valentía y autocuidado que le permitió retomar la profesión con una visión más saludable. Con el apoyo de Marta, la directora de Psicólogos Princesa, y de amigos cercanos, Víctor halló el espacio y el tiempo para procesar sus experiencias. Aprendió la importancia de reconocer y aceptar los propios límites, algo fundamental para quienes, como él, dedican su vida a cuidar de otros. Su historia ilustra cómo incluso en una profesión orientada a la empatía y al apoyo emocional, es crucial detenerse para atender las propias necesidades.

Esta conversación entre Ana y Víctor también resalta una verdad universal: en cualquier trabajo vocacional, cuidar de otros exige cuidar también de uno mismo. Crear una cultura donde las crisis puedan ser reconocidas y gestionadas abiertamente es fundamental para que el cansancio no se traduzca en desgaste permanente, sino en una oportunidad para aprender y fortalecerse. Al abrir un espacio para la conversación sobre estas experiencias, Ana y Víctor invitan a otros profesionales a reflexionar y a encontrar un equilibrio entre la vocación y el autocuidado. De esta manera, no solo se protege la salud emocional del profesional, sino que se enriquece su capacidad de empatizar y ayudar a sus pacientes desde una posición de equilibrio y autoconciencia.Te invitamos a escuchar el fragmento y a sumergirte en esta profunda reflexión sobre cómo los psicólogos enfrentan sus propias crisis y encuentran el equilibrio entre la vocación y el autocuidado.

A punto de cumplir 25 años de trayectoria profesional, Víctor de la Torre, psicólogo General Sanitario en Psicólogos Princesa,  reflexiona con Ana Millán, Socia profesional en Psicólogos Princesa y Directora de la Escuela de Psicología sobre lo que este hito significa en el desarrollo de su carrera. Este cuarto de siglo de experiencia ha llevado a Víctor a reconsiderar su recorrido profesional y a pensar en lo que haría diferente si pudiera regresar al inicio. La conversación se centró en los aprendizajes acumulados y en cómo ha evolucionado su visión del mundo.

Cuando Ana le preguntó a Víctor qué haría diferente si pudiera empezar de nuevo, él respondió con sinceridad y profundidad. Lo primero que mencionó fue su deseo de haber tenido una apertura mental mayor desde los primeros años de su carrera. Según él, esta apertura —que ahora considera esencial tanto en el ámbito personal como en el profesional— ha llegado con el tiempo, la edad y el aprendizaje constante.

La Evolución de la Apertura Mental

Víctor reconoce que su mentalidad ha cambiado significativamente a lo largo de los años, permitiéndole ver su carrera y la vida desde una perspectiva más amplia y menos rígida. Aunque sabe que esta evolución es algo que solo el tiempo puede ofrecer, también le hubiera gustado poseer esta apertura y flexibilidad en etapas anteriores. Explica que, aunque muchos nunca llegan a abrirse a nuevas ideas y experiencias, él ha sido afortunado al lograrlo, y considera que este cambio ha enriquecido su vida y su trabajo de manera profunda.

Una Lección Aprendida a lo Largo de los Años

Este momento de introspección resalta cómo el crecimiento personal y profesional están entrelazados en la vida de Víctor. La experiencia de casi 25 años no solo le ha dado conocimientos técnicos y habilidades, sino que también le ha enseñado la importancia de mantenerse abierto a nuevas ideas y enfoques. Para él, esta es una lección que aplicaría desde el inicio si pudiera regresar en el tiempo.
No te pierdas el fragmento, donde Ana y Víctor exploran los aprendizajes acumulados y la evolución en su forma de ver el mundo.

En  este episodio de “Entre Divanes” Ana Millán, Socia profesional en Psicólogos Princesa y Directora de la Escuela de Psicología y Víctor de la Torre, psicólogo General Sanitario en Psicólogos Princesa, se adentran en una conversación llena de reflexiones y sueños al imaginar qué harían si les tocara la lotería. Víctor, una persona tranquila y serena, reveló sus aspiraciones más profundas: retirarse en un lugar apartado, en armonía con la naturaleza y lejos del bullicio de la vida cotidiana.

Desde el inicio, Víctor explicó que su idea de riqueza no está ligada a los lujos ni a los excesos, sino a la ausencia de preocupaciones. Para él, ganar la lotería significaría garantizar que todas sus necesidades estén cubiertas sin la carga de pensar en el dinero. Con un toque de humor, compartió que no es alguien derrochador ni aficionado a los gustos caros, lo que hace que su sueño de retiro sea más sencillo, aunque no menos significativo.

La Tranquilidad como el Verdadero Lujo

Cuando Ana le preguntó dónde y cómo se retiraría, Víctor mencionó que su visión ideal sería un lugar en paz, tal vez hasta una isla. Aunque bromeó sobre la ironía de "no tener gustos caros" y a la vez considerar comprar una isla; su verdadero deseo es vivir rodeado de naturaleza y serenidad. Para él, este escenario representa el lujo supremo: un espacio en el que pueda desconectar y disfrutar de lo esencial.

La visión de Víctor no es solo una fantasía, sino una filosofía de vida que valora la simplicidad y el bienestar mental. Conforme ha pasado el tiempo, su enfoque se ha ido orientando cada vez más hacia la calma y la introspección, una postura que le permite disfrutar plenamente del presente sin preocuparse por acumular bienes materiales.

El Valor de la Abundancia Interior

En esta conversación, Víctor dejó claro que la verdadera riqueza no se encuentra en las posesiones, sino en la paz interna y en la libertad de vivir sin preocupaciones. A lo largo de su vida, ha cultivado esta filosofía, buscando un equilibrio entre lo que posee y lo que realmente necesita para ser feliz. Su sueño de retirarse en un lugar apartado es una extensión de esta visión, un refugio donde pueda estar en contacto con la naturaleza y disfrutar de la vida en su forma más pura.

No te pierdas el fragmento, donde Ana y Víctor exploran temas sobre la vida, la abundancia y el valor de las pequeñas cosas.

En nuestro primer episodio de “Entre Divanes”, Ana Millán, Socia profesional en Psicólogos Princesa y Directora de la Escuela de Psicología y Víctor de la Torre, psicólogo General Sanitario en Psicólogos Princesa,  se adentraron en el fascinante mundo del cine y su profundo impacto en aquellos que lo aman. Víctor, un confeso cinéfilo, compartió cómo el arte de contar historias a través del cine ha influido en su vida personal y profesional, orientando su vocación hacia la psicología.

Desde el comienzo del episodio, quedó claro que Víctor tiene una película favorita que destaca sobre las demás: “Vértigo”, de Alfred Hitchcock. Esta obra maestra, considerada una de las más aclamadas en la historia del cine, ocupa un lugar especial en su corazón, no solo por su valor cinematográfico, sino también por su dimensión psicológica perturbadora. Es precisamente esta complejidad lo que le fascina y lo que le ha impulsado a explorar temas profundos de la mente humana.

Víctor recuerda haber visto “Vértigo” durante su adolescencia, en el Cinefórum y la filmoteca, espacios que lo acercaron al cine clásico. Esta experiencia, relata, fue tan impactante que probablemente sembró en él la semilla para estudiar psicología. En sus palabras: “si lo reviso en retrospectiva, quizás fue una de las razones por las que decidí seguir esta carrera”.

El Impacto de Hitchcock en la Carrera de Víctor

Durante la conversación, Ana profundizó en cómo el cine y la psicología se cruzan en la vida de Víctor. Para él, la forma en que Hitchcock disecciona la psique de sus personajes y crea atmósferas de tensión y obsesión fue una inspiración. Este enfoque psicológico, junto con la habilidad de Hitchcock para manejar las emociones del espectador, motivó a Víctor a querer entender mejor la mente humana.

El cine, y especialmente las películas de Hitchcock, se convirtió para Víctor en una herramienta para explorar la complejidad emocional y los aspectos ocultos de la personalidad, temas que hoy son fundamentales en su trabajo como psicólogo.

Un Proyecto de Vida Inspirado en el Cine

La historia de Víctor es un recordatorio de cómo una película puede ser más que entretenimiento; puede marcar el inicio de una pasión y un camino profesional. Su relato también refleja cómo el cine nos invita a cuestionarnos y a descubrir quiénes somos. Como él mismo señala, “Vértigo no solo es cine, es una exploración de la mente, y eso fue lo que me cautivó y, en última instancia, lo que me guió hacia la psicología”.

Te invitamos a escuchar el fragmento para seguir explorando el vínculo fascinante entre el arte y la vocación.

En el primer episodio del podcast “Entre Divanes”, Ana Millán, Socia profesional en Psicólogos Princesa y Directora de la Escuela de Psicología y Víctor de la Torre, psicólogo general sanitario, abordan un tema cada vez más presente en nuestra vida cotidiana: la relación tóxica con las redes sociales y su impacto en la percepción de la felicidad. Durante este episodio inaugural, Ana y Víctor analizan cómo la constante exposición a las vidas de los demás, especialmente en plataformas digitales, genera una sensación de insatisfacción y dificulta encontrar la felicidad.

Adicción al móvil y la lucha interna

Ana Millán da inicio a la conversación compartiendo una reflexión personal: “A veces digo, no sé si soy adicta o no quiero ni ver el móvil”. Esta afirmación resuena con muchos que experimentan una relación ambivalente con la tecnología. La constante necesidad de revisar las redes sociales y la sensación de no poder desconectarse generan ansiedad y estrés, una dinámica que cada vez más personas experimentan en su día a día.

Agrega que este tipo de relación con el móvil y las redes es un tema recurrente en su consulta. Explica cómo la dependencia emocional que se desarrolla con el uso constante del móvil puede afectar negativamente el bienestar mental y emocional.

La comparación constante en redes sociales

Un punto importante que se aborda es cómo las redes sociales fomentan la comparación entre las personas. Ana comenta: “Todo el mundo viene y dice: Es que veo a mis amigas y a las influencers teniendo vidas perfectas... y yo no”. Este sentimiento de insuficiencia surge cuando las personas se comparan con las imágenes cuidadosamente seleccionadas que ven en redes sociales. Los viajes, las familias perfectas y los éxitos personales que otros muestran generan una presión para estar a la altura, lo que muchas veces resulta en frustración.

Este fenómeno es algo que Ana escucha constantemente de sus pacientes: “El 98% de las personas en consulta me dicen lo mismo”. La comparación social que ocurre en las plataformas digitales afecta gravemente la autoestima, pues las personas terminan midiendo su valor personal en función de lo que otros proyectan.

La parcialidad de la vida en redes: Un espejismo de perfección

Según Ana, lo que se muestra en redes sociales es solo una pequeña fracción de la realidad, una versión filtrada y selectiva de la vida de las personas. “Eso no es una vida... es una parcialidad de la vida y de las circunstancias”, comenta, subrayando que lo que se ve en redes es solo la parte más estética o exitosa de la vida de alguien, lo que crea expectativas irreales.

Ana reflexiona sobre este punto al mencionar que incluso aquellos que parecen tenerlo todo en redes sociales no están exentos de sentir la misma presión: “Hasta que no consiga esto, no soy feliz”. Esta búsqueda de una felicidad condicionada por logros externos genera un ciclo interminable de insatisfacción.

La felicidad, ¿dónde la colocamos?

Victor saca una de las preguntas más profundas que surge en este episodio: “¿Dónde colocamos la felicidad?”. A menudo, las redes sociales nos enseñan a buscar la felicidad en los logros, en la aprobación de los demás, o en lo que no tenemos. Víctor de la Torre propone una visión más interna de la felicidad, sugiriendo que debemos dejar de perseguir ideales impuestos y, en cambio, enfocarnos en nuestro propio bienestar emocional y aceptación personal. “No existe además la felicidad tal como la imaginamos” asegura Ana y concluye, sugiriendo que la verdadera felicidad no es un destino, sino un estado que se construye internamente.

Te invitamos a escuchar el fragmento y a sumergirte en esta reflexión sobre cómo enfrentar los retos del mundo digital sin sacrificar nuestra salud mental y emocional.

En el quinto episodio de Entre divanes, el podcast de Psicólogos Princesa, Ana Millán, Socia Profesional y Directora de la Escuela de Psicología, junto a la psicóloga y orientadora vocacional Julieta García Canales, nos llevan a una profunda conversación sobre la relación entre la vocación, el propósito y la flexibilidad en el mundo laboral. Este episodio se convierte en una reflexión imprescindible para quienes buscan un sentido más allá de las metas tradicionales y desean alinear su carrera profesional con sus valores personales y su bienestar emocional.

La Realización Profesional: Utopía o Realidad

Ana y Julieta abren el episodio cuestionando la famosa frase “elige una profesión que te guste y no tendrás que trabajar ni un día más en tu vida”. Julieta, con una mirada honesta y crítica, comparte su opinión de que esta idea está sobrevalorada, afirmando que no existe la “profesión perfecta” ni un trabajo que nos proporcione satisfacción completa. Para ella, la clave no está en buscar ese trabajo “ideal”, sino en desarrollar una capacidad de adaptación y en mantener una actitud abierta a la sorpresa y el aprendizaje constante. Es en esa flexibilidad donde reside la verdadera satisfacción profesional, especialmente en un entorno laboral en constante cambio.

El Camino de la Psicología: Vocación y Evolución

Julieta nos cuenta cómo su elección de estudiar psicología nació de una búsqueda personal, más que de una vocación clara desde la juventud. A lo largo de su carrera ha explorado diversas áreas, desde la intervención psicosocial hasta la psicología forense, enfrentándose también a desafíos económicos que le llevaron a reinventarse en el mundo del marketing y la orientación vocacional. Esta transición, que en un primer momento sintió como una ruptura con su vocación inicial, le permitió descubrir nuevas facetas de sí misma y le ayudó a desarrollar un perfil profesional único, más versátil y adaptado a los tiempos actuales.

Adaptación y Cambio: Claves en el Mundo Laboral Actual

La conversación también se centra en los efectos de la pandemia en el mundo laboral, que trajo consigo la adopción del teletrabajo y un cambio de mentalidad en cuanto al “salario emocional” o el bienestar laboral. Julieta subraya cómo este período de transformación ha aumentado el interés por el equilibrio entre el trabajo y la vida personal. La modalidad híbrida, preferida por muchos, es solo una de las adaptaciones que las empresas están integrando para mejorar la conciliación y el bienestar de sus empleados. Para Julieta, la clave es entender que el trabajo es solo una parte de la vida, y que ponerlo en su justa medida es fundamental para alcanzar una verdadera satisfacción.

La Búsqueda del Propósito y el Autoconocimiento

Uno de los temas más profundos del episodio es la importancia del autoconocimiento como base para una orientación vocacional exitosa. Julieta explica cómo, en su práctica profesional, muchas personas que acuden en busca de una reorientación de carrera, en realidad están buscando un espacio para gestionar su malestar y comprender sus motivaciones profundas. Más allá de simplemente elegir un nuevo camino profesional, su trabajo se enfoca en ayudar a las personas a explorar quiénes son y qué valoran, para que puedan tomar decisiones más alineadas con su verdadera identidad.

Tiempo para Parar y Reflexionar: Una Necesidad Fundamental

Ana y Julieta también defienden la importancia de los “tiempos de parón” como momentos productivos y necesarios para reflexionar y recalibrar nuestra relación con el trabajo. En una cultura que valora la productividad continua, tomarse un tiempo sabático o simplemente desconectar puede verse como un acto de valentía y autocuidado. Ambas reconocen que, para los psicólogos y otros profesionales que trabajan con personas, esta pausa es crucial para poder seguir ofreciendo un servicio humano y de calidad sin quemarse en el proceso.

La Importancia de Poner Límites y Cuidarse en la Profesión

Ana comparte su experiencia personal sobre cómo aprender a decir “no” y establecer límites ha sido fundamental para mantener su equilibrio emocional y su pasión por la psicología. Tanto Ana como Julieta coinciden en que, especialmente en profesiones que requieren un alto nivel de empatía y contacto emocional, es esencial cuidar de uno mismo para poder seguir ayudando a los demás de manera efectiva. Poner límites no es solo una cuestión de protegerse, sino también de mantener el respeto y la calidad en el servicio a los pacientes y compañeros.

Cerrar el Ciclo y Abrirse a Nuevas Oportunidades

Este quinto episodio de Entre divanes es un recordatorio inspirador de que nuestra relación con el trabajo puede y debe evolucionar con el tiempo. Ana y Julieta nos animan a todos a ver el cambio como una oportunidad de crecimiento y a no temer rediseñar nuestra carrera cuando sea necesario. Con una actitud de apertura y autoconocimiento, podemos descubrir nuevas formas de aportar valor y encontrar un propósito más profundo en nuestro trabajo.

Si deseas profundizar en estas reflexiones y obtener herramientas para desarrollar una carrera profesional más plena y significativa, te invitamos a escuchar el episodio completo. Deja que las palabras de Ana y Julieta te inspiren a explorar nuevas posibilidades en tu propio viaje laboral.

Escuchamos frecuentemente música a nuestro alrededor, en ocasiones con un volumen mayor de lo deseable, así que tiene todo el sentido preguntarse, como hace Israel Zarza en el siguiente artículo, de qué manera afecta a nuestra capacidad de memorizar. Estamos seguros que os va a interesar.

¿Cómo influye la música en la memoria de las personas?

Si observamos nuestro día a día al detalle, nos daremos cuenta de que vivimos rodeados de sonidos y música. Los primeros sonidos al levantarnos, el canto de los pájaros al salir a la calle, la sintonía de la radio o del Spotify en los auriculares y otros tantos muchos, sin olvidar la cantidad de programas de televisión dedicados a ella. 

En este artículo vamos a centrar el foco sobre algunos aspectos musicales que pueden influir en la memoria de las personas, con el fin de mejorar la misma. Asimismo para intentar dar respuesta a la pregunta planteada en el encabezado, vamos a poner de manifiesto diferentes estudios que han investigado sobre ello. 

En el año 2015, unos investigadores pusieron a prueba la memoria verbal. Esta memoria podríamos decir que es un proceso cognitivo que se encarga de memorizar las palabras, ya sea de forma oral o de forma escrita. En este experimento los investigadores dividieron su muestra de participantes en tres grupos. La tarea era sencilla, memorizar una serie de palabras. La diferencia estaba en que un grupo debía memorizarlo con una melodía de fondo, otro con sonidos de la naturaleza y el último de ellos, sin ningún sonido. Los resultados mostraron que aquellos que habían escuchado música habían memorizado mayor número de palabras que los otros dos. (Ferreri, Bigand, y Bugaiska, 2015). Sin duda esto podría tener algunas aplicaciones en el mundo clínico, con disciplinas como la musicoterapia, y es que, gracias a estos resultados podemos tener una herramienta más para trabajar con personas con algún tipo de demencia, o con problemas en el habla. 

A continuación, vamos a hablar de la denominada memoria procedimental: es uno de los tipos de memoria denominada no declarativa o implícita, dado que la retención, en este caso de habilidades y elementos motores, se realiza de forma automática e inconsciente. Para hablar de esta memoria vamos a explicar cómo funciona el aprendizaje de un instrumento musical. Al igual que en la mayoría de habilidades, existe la relación tiempo-rendimiento, es decir, a mayor tiempo invertido, mayor es el rendimiento, hasta que se alcanza un nivel en el que la mejora debe producirse. Durante la práctica se produce una activación de diversas zonas cerebrales como pueden ser los ganglios basales o las áreas motoras, ambas relacionadas con la memoria muscular (de movimientos) (Ashe et al., 2006b). Además, se ha visto que en músicos que tienen una práctica continuada se produce una activación de zonas como la cortico cerebelar y cortico estriada. Lo realmente beneficioso de la práctica musical y la memoria procedimental es que, tras el estudio, la consolidación en la memoria continúa activa varias horas tras finalizar, siendo también más resistente a efectos como la interferencia, que es un proceso, que como su nombre indica interfiere en la capacidad para memorizar cualquier tipo de información.

 Continuando con la interferencia, se ha investigado su relación con la memoria a corto plazo. Según las investigaciones de Berti et al. (2006)., este efecto puede producirse por diversas razones:

Para poner a prueba este efecto, Berti y cols. (2006) elaboraron un experimento con músicos y no músicos. En este experimento se presentaban dos sonidos diferentes separados por un período de tiempo variable. La misión de los participantes era memorizar el primero de los tonos. Lo que los participantes no conocían es que entre medias de esos dos tonos se iba a meter un estímulo distractor, también con diferentes intervalos de tiempo, para ver si afectaba a la hora de memorizar el primero de los tonos. Pues bien, los resultados arrojaron que los músicos memorizaban mejor el tono que había que memorizar. Además, se sugirió que los músicos también mostraban mejor rendimiento en tareas en las que se involucraba la memoria de trabajo, que se encarga de almacenar temporalmente la información para ser utilizada, digamos que es algo similar a la memoria RAM de un ordenador. 

Para finalizar considero que, en base a lo desarrollado anteriormente, podemos concluir varias cosas:

  1. En tareas como el estudio la música, siempre y cuando sea adaptada, a un volumen aceptable, es un componente favorable a la hora de memorizar el contenido.
  1. El trabajo en disciplinas como la musicoterapia podría favorecer la mejora en personas como problemas del habla.
  1. Al igual que con otras actividades, la música incrementa las conexiones neuronales en determinadas zonas del cerebro, produciendo efectos beneficiosos en el día a día.
  1. En relación a lo anterior, durante el proceso de aprendizaje y memorización de diferentes rutinas motoras, se produce un aumento de la resistencia al efecto de interferencia, es decir, eres menos susceptible de ser influido por estímulos externos, aumentando así tu capacidad de concentración.
  1. Gracias al estudio de las tareas de interferencia, se ha comprobado que las personas con conocimientos musicales tienen una mayor destreza a la hora de manejar información memorizada temporalmente, lo que hace indicar que tienen una mejor memoria de trabajo. 

Por último, y parafraseando al filósofo Friedrich Nietzsche, no olvidéis que “la vida sin música sería un error”.

Bibliografía

Ashe, J., Lungu, O., Basford, A., & Lu, X. (2006b). Cortical control of motor sequences. Current Opinion In Neurobiology, 16(2), 213-221. https://doi.org/10.1016/j.conb.2006.03.008

Berti, S., Münzer, S., Schröger, E., y Pechmann, T. (2006). Different interference effects in musicians and a control group. Experimental Psychology, 53(2), 111-116. https://doi.org/10.1027/1618-3169.53.2.111Ferreri, L., Bigand, E., Bard, P., y Bugaiska, A. (2015). The influence of music on prefrontal cortex during episodic encoding and retrieval of verbal information: A multichannel fNIRS study. Behavioural Neurology 501 (707625).

 

El 9 de Julio de 2009 nos hicimos una promesa.
Juramos dejar un mundo mejor.

Sabíamos que sonaba a utopía pero creíamos firmemente en ello. Queríamos aportar y tratar de mejorar la vida de las personas a través de nuestra profesión. Con nuestro propio método: aportando calidad, pero también calidez.
Así nació Psicólogos Princesa (entonces Psicólogos Princesa81).
Y así nacieron las alas que nos han acompañado en nuestro logo, tanto tiempo.

Desde entonces hemos recorrido un largo camino a través de consultas, formaciones, atención para la prevención del suicidio… han sido muchas las historias que hemos compartido, acompañando a personas a reemprender su propio vuelo. O volar más alto.

Desde entonces el mundo ha cambiado. Y nosotros también.

A nuestras consultas, se fueron uniendo la asociación, la escuela y los servicios para empresas y profesionales. Nuestra consulta ya no solo está en la calle Princesa. Ahora atendemos online y abrimos 3 centros más.

Crecimos y este año cumplimos 15 años.
Por eso es hora de emprender otro vuelo. Otra transformación.
Y queremos dejarlo por escrito.

Un manifiesto que estará presente a partir de ahora en todo lo que hagamos: desde nuestro logo hasta cada acción que llevemos a cabo. Una declaración de intenciones compartida desde la humildad y lo profundo de nuestra vocación.

Porque creemos en esta profesión. Creemos MUCHO en esta profesión.
Y en momentos como los que vivimos de postpandemia, guerras, crisis… y tanta presión hacia nosotros mismos, necesitamos gritárselo a la humanidad. Porque la humanidad nos necesita. A nosotros. A todos los psicólogos. Y a los que quieren serlo.

La humanidad necesita psicología. (Lo cuenta maravillosamente bien en un artículo, la EFPA -European Federation of Psychologists' Associations- en un mensaje, que nos ha inspirado a llevarlo por bandera).

Por eso este nuevo camino.
Por eso este cambio de alas.
Por eso decirte de nuevo, que estamos aquí.

En el tercer episodio de nuestro vídeo podcast Entre Divanes, tuvimos el placer de escuchar a Cristina Pardo de Vera, Psicóloga General Sanitaria en Psicólogos Princesa, y experta en neuropsicología y trastornos alimentarios, compartir sus conocimientos y experiencias sobre la compleja relación entre la alimentación y el bienestar, y cómo la psicología sirve para tratar los trastornos alimentarios.

El control y la culpabilidad en la alimentación

Uno de los temas centrales discutidos fue la idea del control en la alimentación. Cristina enfatizó un hecho revelador, y es que, a menudo, la autoexigencia y el autocontrol son más valorados socialmente que la aceptación de la falta de control. Este enfoque puede llevar a una relación disfuncional con la comida, donde la culpabilidad juega un papel importante. En la conversación, Cristina usó la analogía de una mesa con una sola pata para ilustrar cómo, sin una base sólida, los esfuerzos por mantener el equilibrio son insostenibles. La culpa y la autoexigencia pueden exacerbar los problemas, haciendo que el proceso de cambio sea aún más desafiante.

La importancia de la aceptación y el enfoque en terapia

Cristina habló sobre las terapias de tercera generación, como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), que se centra en aceptar las emociones en lugar de intentar eliminarlas. Esta terapia ayuda a los pacientes a convivir con emociones desagradables y a entender su función en lugar de resistirse a ellas. Según Cristina, aceptar las emociones y trabajar con ellas es fundamental para abordar los trastornos alimentarios y otros problemas psicológicos.

Trastornos alimentarios: Tipos y enfoques de tratamiento

Durante el episodio, Cristina identificó los trastornos alimentarios más comunes, como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón. A menudo, estos trastornos no se manifiestan de manera aislada, y los pacientes pueden experimentar síntomas de varios trastornos simultáneamente. Cristina también subrayó la importancia de un enfoque multidisciplinario en el tratamiento, que incluya nutricionistas y médicos, además de la terapia psicológica.

Cristina destacó que el primer paso en el tratamiento de los trastornos alimentarios es entender la función que cumple el síntoma en la vida del paciente. En lugar de centrarse únicamente en el origen del trastorno, es crucial explorar cómo y por qué el trastorno se mantiene. Este enfoque permite una intervención más efectiva, abordando las raíces del problema y no solo los síntomas superficiales.

Expectativas realistas y el proceso terapéutico

Un aspecto importante del tratamiento es ajustar las expectativas del paciente. Cristina recomendó establecer objetivos a corto plazo, especialmente en casos de trastorno por atracón, para evitar la frustración y mantener la motivación. La terapia debe enfocarse en pequeños logros y en la construcción de una base sólida para cambios a largo plazo. Entender y trabajar con la relación de cada persona con la comida puede llevar a un bienestar más equilibrado y duradero.Si quieres profundizar más sobre cómo la psicología puede abordar los trastornos alimentarios desde una perspectiva integral, te invitamos a ver el episodio completo de Entre Divanes aquí.

En el segundo episodio de nuestro vídeo podcast dirigido por Ana Millán, tuvimos el placer de compartir diván con Jesús Fernández, Psicólogo General Sanitario, empresario y atleta, que compartió sus perspectivas sobre cómo el deporte puede influir en nuestra salud mental y emocional. Jesús, conocido por su pasión por la psicología y el deporte, nos llevó a un recorrido fascinante donde exploramos las intersecciones entre ambos mundos.

El impacto del deporte en la psicología

Jesús Fernández comenzó la conversación destacando su amor por la vida y su enfoque en disfrutar cada momento, al igual que saborea cada trozo de tiramisú. Este enfoque optimista hacia la vida también se refleja en su visión del deporte. Para Jesús, el deporte es mucho más que una actividad física:

Es una herramienta poderosa para el desarrollo personal y emocional.

El entrenamiento, especialmente el de alto rendimiento como las series en atletismo, se compara con los desafíos de la vida. Jesús explica que estos entrenamientos intensos, aunque agotadores, son los que mejoran nuestra capacidad física y mental. Esta idea se extiende a la vida cotidiana: los desafíos y las crisis, aunque difíciles, nos fortalecen y nos preparan para enfrentar futuros obstáculos.

Aceptación y memento mori

Una de las ideas centrales de la conversación fue la relación entre el deporte y la filosofía estoica, particularmente los conceptos de "amor fati" (amor al destino) y "memento mori" (recuerda que morirás). Jesús y Ana discutieron cómo aceptar las circunstancias de la vida y ser conscientes de nuestra propia mortalidad puede dar un sentido más profundo a nuestras acciones y decisiones.

El deporte, al igual que la vida, nos confronta con nuestras limitaciones y nos obliga a superar nuestros miedos. Jesús compara la resistencia que se necesita en una carrera o en un combate con la forma en que enfrentamos las dificultades emocionales. La capacidad de mantenerse firme ante el dolor y el sufrimiento, ya sea físico o emocional, es crucial para nuestro crecimiento personal.

El valor de la adversidad

Jesús comparte una poderosa reflexión sobre cómo la adversidad puede ser una oportunidad para el crecimiento. A través de su experiencia personal y profesional, ha aprendido que enfrentar desafíos y crisis nos lleva a una mayor madurez y desarrollo. Esta perspectiva es especialmente relevante para aquellos que buscan superar dificultades emocionales y psicológicas.

En el ámbito deportivo, Jesús explica que el sacrificio y la disciplina son esenciales para alcanzar metas y enfrentar desafíos. Este enfoque también se aplica a la vida personal y profesional, donde la capacidad de perseverar a través de las dificultades puede llevarnos a alcanzar nuestros objetivos y superar nuestras propias limitaciones.

Lecciones aprendidas de los pacientes

Uno de los aspectos más conmovedores de la conversación fue la reflexión de Jesús sobre lo que ha aprendido de sus pacientes. A pesar de las dificultades que enfrentan, muchos pacientes muestran una humanidad y una resiliencia admirables. Jesús destaca cómo estos encuentros le han enseñado a apreciar la fortaleza del espíritu humano y a reconocer que, incluso en las circunstancias más difíciles, hay lecciones valiosas y oportunidades para el crecimiento.

La relación entre el deporte y la psicología

En este episodio, Jesús reflexiona sobre la relación entre el deporte y la psicología. A pesar de que el sacrificio y la disciplina pueden parecer conceptos anticuados, él argumenta que son fundamentales para el desarrollo personal. El deporte, al igual que la psicología, nos desafía a enfrentar nuestras debilidades y a trabajar hacia la superación personal.

En resumen, el segundo episodio de Entre Divanes nos ofrece una perspectiva enriquecedora sobre cómo el deporte y la psicología están interconectados. A través de la disciplina y el sacrificio, tanto en el campo de entrenamiento como en la vida diaria, podemos encontrar oportunidades para el crecimiento personal y la superación de nuestros propios límites. Jesús Fernández nos recuerda que, al igual que en el deporte, enfrentar los desafíos de la vida con valentía y perseverancia puede llevarnos a una mayor comprensión de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.

Te invitamos a ver el episodio completo aquí.

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