En una conversación entre Ana Millán, Codirectora de Psicólogos Princesa, Directora de la Escuela de Psicología y Presidenta de la Asociación, y Julieta García Canales, Psicóloga y Orientadora Vocacional, surge un tema que toca a todos en algún momento de su vida laboral: ¿qué motiva a las personas a cambiar de empleo?
Mientras Ana plantea las principales razones que escuchamos en las empresas, Julieta profundiza en los matices emocionales y psicológicos que influyen en esta decisión.
¿Por qué cambiamos de empleo? Una reflexión desde el bienestar emocional
"Cuando las empresas analizan los motivos principales por los que la gente cambia de empleo, suelen mencionar el salario como el primer factor. Sin embargo, el salario emocional tiene un peso enorme. Este concepto está relacionado con el bienestar, la conciliación y las oportunidades de desarrollo de carrera."
Julieta señala que muchas personas no solo buscan un buen sueldo, sino que también quieren sentir que están creciendo y proyectándose profesionalmente: "A veces, las personas se van porque no crecen o porque no hay una proyección que les interese. También sucede que los objetivos o estrategias de la compañía no encajan con sus valores, y eso genera incomodidad."
El impacto del salario emocional y su subjetividad
Para Julieta, el salario emocional no es igual para todos, y esa subjetividad lo convierte en un factor determinante: "Lo que para mí es bienestar emocional, para ti puede ser otra cosa, porque tus cargas son diferentes a las mías. Eso cambia mucho, y es lo que da un matiz tan personal a la forma en que vivimos el trabajo."
Este enfoque pone en evidencia que las empresas no pueden ofrecer un enfoque único para todos, sino que deben adaptarse a las necesidades y valores de sus empleados.
La importancia de integrar el trabajo en nuestra vida
Aunque el trabajo puede ser una fuente de realización personal, Julieta advierte sobre los riesgos de proyectar todo en él: "Si el trabajo es el espejo en el que te proyectas para los demás, es decir, quiero que se vea que soy esto, estás poniendo un peso muy peligroso sobre él. Es importante integrarlo de otra manera, para encontrar ese equilibrio y poder disfrutarlo, sabiendo que no existe el trabajo perfecto."
Julieta insiste en que idealizar el empleo como fuente de felicidad absoluta puede llevar a frustraciones, especialmente cuando se presentan desafíos o cambios inesperados.
Conclusión: El equilibrio como clave del bienestar laboral
Julieta finaliza con una reflexión que resume su visión sobre el tema: "El cambio de empleo depende del valor que tú le des al trabajo. No se trata de buscar la felicidad absoluta, sino de encontrar un balance entre lo que esperas del trabajo y lo que realmente puede ofrecerte. Si logras ese equilibrio, es más fácil disfrutar del camino."
Este enfoque invita a las personas y a las empresas a replantearse su relación con el trabajo, integrándolo de manera equilibrada en la vida para fomentar un bienestar auténtico y sostenible. Puedes ver este fragmento del podcast aquí.
El teletrabajo ha transformado profundamente la manera en que trabajamos y nos relacionamos. En una conversación entre Ana Millán, Codirectora de Psicólogos Princesa, Directora de la Escuela de Psicología y Presidenta de la Asociación, y Julieta García Canales, Psicóloga y Orientadora Vocacional, se exploran los beneficios, retos y posibilidades que ofrece esta modalidad laboral.
Teletrabajo y conciliación: Una nueva perspectiva
Ana destaca cómo el teletrabajo ha facilitado la conciliación para muchas personas, permitiéndoles gestionar mejor su tiempo. Sin embargo, también señala un efecto secundario importante: "Hay personas que se atrincheraron en el teletrabajo, lo que ha generado problemas de inseguridad social y dificultades para regresar al entorno laboral presencial".
Esto pone de manifiesto una dualidad inherente al teletrabajo: por un lado, la flexibilidad y autonomía; por otro, la posibilidad de aislamiento y pérdida de vínculos sociales.
El modelo híbrido: Una solución intermedia
Julieta coincide en que el teletrabajo puede debilitar los lazos sociales entre compañeros, un aspecto esencial en cualquier entorno laboral. Por eso, considera que el modelo híbrido es ideal: "El modelo híbrido es casi la preferencia de la mayor parte de la población, porque mantienes ese contacto social que también es importante".
Este modelo permite equilibrar las ventajas del teletrabajo con los beneficios de la interacción presencial, ofreciendo a las personas la posibilidad de adaptarse a lo mejor de ambos mundos.
Teletrabajo e inclusión laboral
Un aspecto interesante que Julieta resalta es cómo el teletrabajo ha abierto puertas a personas con perfiles psicológicos más complejos: "He tenido pacientes que han podido insertarse socialmente porque la forma de trabajo era de menos contacto con el otro".
Esto demuestra que el teletrabajo no solo favorece la conciliación, sino que también actúa como una herramienta de inclusión para aquellos que, encuentran en esta modalidad una forma más accesible de integrarse al mercado laboral.
Flexibilidad y personalización: Claves para un trabajo equilibrado
Julieta subraya que la efectividad del teletrabajo depende de muchos factores: el tipo de tarea, las funciones específicas y el perfil psicológico de la persona. "El trabajo debería ser una parte más de tu existencia, no algo que consuma toda tu energía", reflexiona.
Esta visión promueve la importancia de la flexibilidad en las modalidades laborales, permitiendo que las personas encuentren un equilibrio que se ajuste a sus necesidades y capacidades individuales.
Adaptando el trabajo al ser humano
La conversación entre Ana y Julieta pone en evidencia que el teletrabajo no es una solución única, sino una herramienta que, cuando se utiliza con equilibrio, puede beneficiar tanto a las personas como a las organizaciones. El modelo híbrido surge como una opción preferida, combinando interacción social y flexibilidad.
Asimismo, el teletrabajo ha demostrado ser una vía para incluir a personas con necesidades específicas en el ámbito laboral, ampliando las posibilidades de integración y desarrollo profesional.
En última instancia, lo esencial es diseñar un entorno laboral que permita a cada persona adaptarse y crecer, asegurando que el trabajo sea un elemento que aporte bienestar en lugar de restarlo. Si quieres ver el fragmento, pincha aquí.
Trabajar en algo que apasiona es una idea que inspira a muchos, pero también plantea desafíos y malentendidos. En una conversación entre Ana Millán, Codirectora de Psicólogos Princesa, Directora de la Escuela de Psicología y Presidenta de la Asociación, y Julieta García Canales, Psicóloga y Orientadora Vocacional, se aborda la importancia de la flexibilidad y la adaptación como claves para enfrentar los constantes cambios del mercado laboral.
El mito de la profesión perfecta
Ana introduce el tema cuestionando la popular frase: "Trabaja en lo que te gusta y no tendrás que trabajar ni un día más en tu vida". Para Julieta, esta idea está sobrevalorada:
"No existe la profesión perfecta, ni el trabajo perfecto", afirma. Julieta explica que lo que realmente genera bienestar en la experiencia laboral es la apertura al cambio y la capacidad de adaptarse a las transformaciones del entorno.
En este sentido, señala cómo eventos globales recientes, como la pandemia y los conflictos internacionales, han impactado profundamente en la economía, la cultura y las profesiones. Ser psicólogo, por ejemplo, no significa lo mismo ahora que hace unos años, y probablemente cambiará aún más en el futuro.
La importancia de imaginar el futuro sin encasillarse
Julieta reflexiona sobre cómo la elección de una profesión debe estar más orientada a identificar lo que se puede y no se desea hacer, en lugar de buscar una idea de perfección inalcanzable. "El trabajo perfecto no existe porque nosotros mismos cambiamos. Lo que soñamos de niños no siempre encaja con lo que somos como adultos y con lo que seremos en el futuro", comenta.
Esto refuerza la necesidad de mantenerse versátil y flexible para prepararse ante los cambios rápidos que caracterizan el mercado laboral actual.
Adaptarse a un mundo en constante cambio
Julieta enfatiza la rapidez con la que evolucionan las tecnologías, los contenidos, las formas de comunicación y las oportunidades de negocio. Apunta que muchas familias aún enfrentan desafíos para aceptar profesiones emergentes, como la animación de videojuegos, cuando contrastan con trayectorias tradicionales, como la ingeniería.
"Hay nuevas profesiones que no existían antes. La flexibilidad y la adaptación son claves para enfrentarlas", destaca. La capacidad de adaptarse no solo al cambio externo, sino también al propio crecimiento personal, es fundamental para reducir expectativas irreales y evitar el sufrimiento.
La flexibilidad como motor de éxito
La conversación entre Ana y Julieta subraya que no se trata de encontrar una profesión perfecta, sino de aprender a crecer y evolucionar con los constantes cambios del entorno laboral y personal. Como Julieta afirma, "No existe una profesión que cierre el círculo y complete lo que soñábamos. Cambiamos, y nuestra profesión debe adaptarse a esos cambios también".
En definitiva, la capacidad de adaptación y la apertura a nuevas oportunidades son las claves para encontrar satisfacción y éxito en un mundo profesional que avanza a gran velocidad. Mira este fragmento del episodio aquí.
En una conversación entre Ana Millán, Codirectora de Psicólogos Princesa, Directora de la Escuela de Psicología y Presidenta de la Asociación, y Marta Perandones, Fundadora y Codirectora de Psicólogos Princesa y Directora de la Unidad de Psicología Integrativa, se abordan los retos y aprendizajes de gestionar relaciones humanas dentro de una organización. Desde colaboradores y socios hasta alumnos y clientes, manejar la complejidad de las personas es tanto un desafío como una oportunidad para el crecimiento.
La complejidad de las relaciones humanas en el ámbito profesional
Ana destaca que gestionar relaciones en el ámbito profesional puede ser incluso más complicado que las relaciones personales. "Si ya nos es difícil y todo el mundo viene a consulta con que no sabe gestionar una relación de pareja, pues gestionar una relación de socios, colaboradores, alumnos, clientes, pacientes, al final es muy complejo, pero también es muy rico." Este proceso implica entender las dinámicas individuales y colectivas, adaptándose a cada situación sin perder el enfoque en los objetivos comunes.
Por su parte, Marta enfatiza que las personas son el mayor desafío en una empresa debido a la diversidad que aportan. "Cada persona trae su historia, sus necesidades, su momento vital, y al final que haya una armonía con tanta diferencia a veces es muy complicado." Esta diversidad, aunque enriquecedora, requiere de un enfoque continuo para crear un ambiente de trabajo equilibrado y armónico.
Cooperación vs. competencia: El dilema humano
Ana introduce una reflexión sobre el equilibrio entre el instinto de cooperación y el de supervivencia. Basándose en sus lecturas, señala que "no hay que competir, hay que cooperar para que todo funcione." Sin embargo, lograr este equilibrio es un reto inherente a la naturaleza humana. Como seres sociales e individuales al mismo tiempo, las personas deben aprender a armonizar sus necesidades personales con las del colectivo.
La cooperación, más que un instinto natural, se convierte en una práctica que debe cultivarse dentro de las organizaciones. Este enfoque fomenta la colaboración, reduce los conflictos y permite que los equipos trabajen con mayor cohesión. Sin embargo, también exige un esfuerzo consciente para superar las barreras individuales y grupales que puedan surgir.
Vibrar en el amor: Un cambio de perspectiva
Marta aporta una perspectiva única al hablar sobre la importancia de cambiar la vibración emocional dentro de las empresas. "Cuando vibramos o los colaboradores vibran en el amor, o los alumnos, todo fluye y es fácil. Tenemos esa actitud más colaborativa y más sociable." Sin embargo, reconoce que sacar a las personas de sus miedos y ayudarlas a adoptar una actitud más positiva es un desafío constante.
Este cambio de perspectiva no solo beneficia al ambiente laboral, sino que también impulsa el bienestar individual y colectivo. Promover una cultura empresarial basada en el respeto, la empatía y el amor puede marcar una gran diferencia en la dinámica diaria y en el éxito general del equipo.
Las relaciones como eje de la empresa
La conversación entre Ana y Marta subraya que gestionar las relaciones humanas es uno de los pilares más complejos pero enriquecedores de cualquier empresa. Desde fomentar la cooperación hasta ayudar a los equipos a superar sus miedos, este trabajo no solo define la dinámica interna, sino también el impacto externo de la organización.
En última instancia, las empresas que logran equilibrar las necesidades individuales y colectivas, y que promueven un entorno de colaboración y confianza, están mejor posicionadas para enfrentar los desafíos del mercado y construir relaciones duraderas con sus colaboradores, clientes y socios. Este enfoque no solo fortalece a la organización, sino que también enriquece a las personas que forman parte de ella. Visíta nuestro canal de youtube y mira este fragmento.
La pandemia de 2020 puso a prueba a innumerables empresas y proyectos. Psicólogos Princesa no fue la excepción. En una conversación entre Ana Millán, Codirectora de Psicólogos Princesa, Directora de la Escuela de Psicología y Presidenta de la Asociación, y Marta Perandones, Fundadora y Codirectora de Psicólogos Princesa y Directora de la Unidad de Psicología Integrativa, reflexionaron sobre cómo enfrentaron este desafío sin precedentes, logrando no solo adaptarse, sino crecer en medio de la adversidad.
Un inicio prometedor interrumpido por la pandemia
A finales de 2019, Psicólogos Princesa inauguró un nuevo centro, todo iba según lo planeado pero, a principios de 2020, la llegada de la pandemia representó su primera gran dificultad. Con dos centros y una serie de gastos fijos, la incertidumbre amenazaba el futuro del proyecto. Ana describe el momento como un desafío inesperado: "¿Y ahora qué hacemos con dos centros?”
La clave del éxito: Adaptación rápida
Para Marta, la respuesta fue clara: la adaptación. Frente a la incertidumbre, Psicólogos Princesa reaccionó rápidamente. "Yo creo que fuimos muy rápidos en adaptarnos a esa nueva circunstancia", explica Marta. En lugar de dejar que la pandemia los debilitara, el equipo de Psicólogos Princesa encontró una oportunidad en la virtualidad. Pasaron de tener clases y talleres presenciales a ofrecerlos en línea, lo que no solo permitió la continuidad del proyecto, sino que también amplió su alcance. "De repente teníamos el triple de alumnos porque todo era online y en esa sala sí que cabe mucha gente", añade Marta.
La transición al entorno virtual no fue solo una solución temporal, sino una oportunidad para optimizar la estructura organizativa y aprovechar las posibilidades del espacio virtual. Gracias a una planificación eficiente y una estructura bien organizada, pudieron acoger a más personas y mantener la calidad de sus servicios.
Lecciones de resiliencia empresarial
El caso de Psicólogos Princesa ilustra cómo la resiliencia y la capacidad de adaptación son fundamentales en tiempos de crisis. La rapidez con la que el equipo tomó decisiones permitió no solo superar la dificultad inicial, sino también expandir su impacto en un contexto completamente nuevo. Este enfoque demuestra que incluso en momentos de incertidumbre extrema, es posible encontrar oportunidades para crecer y prosperar. Visítanos en nuestro canal de youtube para ver el este fragmento.
En esta conversación entre Marta Perandones, Fundadora y Codirectora de Psicólogos Princesa y Directora de la Unidad de Psicología Integrativa, y Ana Millán, Codirectora de Psicólogos Princesa, Directora de la Escuela de Psicología y Presidenta de la Asociación, se abordan temas esenciales sobre la práctica de la psicología, sus retos y el impacto que esta profesión tiene en la vida de quienes la ejercen y de las personas que buscan su ayuda.
El deseo de compartir el éxito
Marta reflexiona sobre un punto crucial en su vida profesional: la necesidad de trascender el éxito personal para compartirlo con otros. "En la vida llega un momento en el que no solo quieres que te vaya bien a ti, quieres que también le vaya bien a otros y, de alguna manera, devolver a la vida o al mundo lo que la vida te ha dado", comenta. Este pensamiento nace de un deseo genuino de ofrecer a otros psicólogos la posibilidad de disfrutar y crecer dentro de una profesión que, a pesar de su nobleza, muchas veces no recibe el reconocimiento merecido.
Para Marta, su experiencia como psicóloga le ha mostrado una realidad dolorosa: dentro del propio mundo de la psicología, los profesionales suelen ser tratados injustamente. En muchos casos, los psicólogos enfrentan condiciones laborales adversas incluso dentro de organizaciones dirigidas por compañeros de la misma profesión. Este trato desmerecido contrasta con el valor que la psicología aporta a las vidas de tantas personas.
Reivindicando el valor de la psicología
Ana, por su parte, complementa esta reflexión al señalar que las profesiones relacionadas con la ayuda y el servicio suelen ser infravaloradas. Existe la percepción de que, por ser vocacionales, estas actividades son menos exigentes o demandantes. "Muchas veces a los psicólogos se nos trata mal porque todas las profesiones que están relacionadas con la ayuda, con el servicio, se presupone que como son vocacionales, nos cuesta menos", explica Ana.
Sin embargo, ambas coinciden en que la implicación emocional y energética que conlleva la psicología es inmensa. Los psicólogos no solo trabajan con problemas y conflictos ajenos, sino que también invierten gran parte de su energía en el bienestar de los demás. Esta realidad exige una revalorización de su trabajo y una mejora en las condiciones laborales que enfrentan.
Transformar la psicología en una profesión disfrutable
Marta añade que su motivación principal es demostrar que la psicología no solo puede ejercerse con pasión, sino también con disfrute. Para ella, la clave está en crear espacios laborales que liberen a los psicólogos de las cargas innecesarias, permitiéndoles enfocarse en lo que realmente importa: ayudar a los demás. "Quiero hacer que otros psicólogos también puedan disfrutar de este trabajo tan bonito", dice Marta.
La conversación entre Marta y Ana subraya la importancia de valorar a los psicólogos no solo por su vocación, sino por el esfuerzo, la energía y la dedicación que ponen en su trabajo. Reivindicar la dignidad de esta profesión es esencial para garantizar que los psicólogos puedan ejercer su labor en condiciones justas, disfrutando de su trabajo y multiplicando el impacto positivo en la sociedad.
Al final, tanto Marta como Ana demuestran que la psicología no solo es una profesión de ayuda, sino también una oportunidad para transformar vidas, empezando por la de quienes la practican. Revalorar el papel del psicólogo es un paso fundamental para construir un futuro más justo, tanto para los profesionales como para quienes se benefician de su trabajo. Mira el este fragmento y conoce más sobre esta apasionante profesión.
Emprender es un acto de valentía y visión, un camino lleno de incertidumbres, pero también de oportunidades. En una conversación entre Marta Perandones, Fundadora y Codirectora de Psicólogos Princesa y Directora de la Unidad de Psicología Integrativa, y Ana Millán, Codirectora de Psicólogos Princesa, Directora de la Escuela de Psicología y Presidenta de la Asociación, se exploran las claves para dar vida a una empresa y transformarla en un proyecto significativo.
El primer paso: Decir "Sí" y luego encontrar el "Cómo"
Para Marta, el inicio de cualquier empresa exige valentía. "Si montas una empresa tienes que ser valiente y muchas veces es un sí y luego ya ves el cómo, ¿no? Pero te tienes que arriesgar, si no, yo creo que una empresa no crece ni vive", comenta. Este enfoque destaca la importancia de tomar decisiones y aceptar los riesgos inherentes al emprendimiento. El progreso empresarial no siempre depende de tener un plan perfecto desde el principio, sino de la disposición para avanzar y adaptarse en el camino.
El proceso de evolución: Del autoempleo a una empresa consolidada
Ana aporta una perspectiva que conecta la práctica del emprendimiento con la experiencia en el mundo de la psicología. Según ella, muchas empresas comienzan desde el autoempleo, con colaboraciones y pequeños proyectos que eventualmente evolucionan hacia algo más grande. "Montar una empresa a veces sí, es como lo venden en los cursos de emprendimiento: tengo un proyecto, lo proyecto y empiezo a dar pasos", explica.
En este sentido, la transición de un esfuerzo individual a una empresa consolidada implica crear métodos, protocolos y sistemas que permitan delegar responsabilidades. Una empresa bien estructurada no depende exclusivamente de su fundador para funcionar. Esto libera tiempo para que los emprendedores se enfoquen en la supervisión y el crecimiento estratégico, mientras equilibran sus responsabilidades técnicas.
La dinámica del emprendimiento: Una rueda en movimiento
Ana también describe el emprendimiento como una "rueda en la que tú vas haciendo". Cada paso abre nuevas oportunidades y desafíos. No se trata de alcanzar un punto final, sino de mantener un movimiento constante que permita aprender, evolucionar y adaptarse a las necesidades cambiantes del mercado.
Conclusión: El coraje como motor del emprendimiento
La conversación entre Marta y Ana destaca que el emprendimiento no es solo una cuestión de habilidades técnicas o planificación, sino de valentía, adaptabilidad y visión. Decir "sí" a una idea, incluso sin tener todas las respuestas, es el primer paso para construir algo significativo. Y a medida que las empresas evolucionan, es esencial establecer estructuras y procesos que permitan crecer sin perder de vista el propósito inicial.
En última instancia, el éxito empresarial no se define únicamente por los resultados, sino por la capacidad de los emprendedores para aprender, adaptarse y mantener la rueda en movimiento. Como Marta señala, sin valentía, "una empresa no crece ni vive". Y es esa valentía la que transforma ideas en proyectos y proyectos en realidades. Te invitamos a ver el fragmento aquí.
En la práctica de la psicología, como en muchas otras profesiones vocacionales, el compromiso con el bienestar de otros puede conducir a profundas crisis personales y profesionales. Aunque los psicólogos suelen mantener una imagen profesional impecable en sus consultas, detrás de cada encuentro existe una historia personal que, como en cualquier persona, está marcada por desafíos, dudas y momentos de agotamiento. Sin embargo, hablar abiertamente sobre las crisis en esta profesión aún es poco común, y eso es precisamente lo que Ana Millán, Socia profesional en Psicólogos Princesa y Directora de la Escuela de Psicología y Víctor de la Torre, psicólogo General Sanitario en Psicólogos Princesa, buscan cambiar al reflexionar sobre sus propias experiencias en este episodio de “Entre Divanes”.
En una conversación honesta, Ana expone que, aunque muchos asumen que la vocación sostiene todo, el trabajo en psicología también puede desgastar. El psicólogo, que escucha y guía, enfrenta a diario las complejidades y emociones de otros. Esta exposición continua, sumada a las propias vivencias personales, a menudo lleva a una acumulación de desgaste emocional que resulta difícil de compartir. Detrás de una apariencia profesional bien cuidada, se ocultan noches de insomnio, discusiones personales y dilemas emocionales que, aunque invisibles para los pacientes, afectan significativamente la salud mental del profesional.
Un alto en el camino para volver a empezar
Una de las preguntas de Ana fue si Víctor había tenido algún momento de crisis en su carrera. Víctor, por su parte, profundiza en una experiencia particularmente difícil, una crisis que lo impactó hace más de una década y lo llevó a replantearse su camino en la psicología. Fue un periodo en el que las demandas de la profesión y su vida personal parecían inconciliables. Mientras trabajaba en Psicólogos Princesa, enfrentó un nivel de estrés tan alto que llegó a un punto de saturación en el que sentía que no podía ponerse frente a un paciente más. La acumulación de responsabilidades y la carga emocional lo llevaron al límite y, finalmente, tuvo que detenerse para recuperarse.
“Imaginaos el punto de saturación al que llegué, que dije: ‘Me voy’. Lo dejé todo, tomé unos meses y me sané”, confiesa Víctor. Tomar esta decisión no fue fácil; sin embargo, el tiempo alejado de la profesión fue una oportunidad para recuperar su bienestar, retomar fuerzas y volver a su vocación con una perspectiva renovada.
Un acto de autocuidado
Este descanso no fue solo un alto en el camino, sino un acto de valentía y autocuidado que le permitió retomar la profesión con una visión más saludable. Con el apoyo de Marta, la directora de Psicólogos Princesa, y de amigos cercanos, Víctor halló el espacio y el tiempo para procesar sus experiencias. Aprendió la importancia de reconocer y aceptar los propios límites, algo fundamental para quienes, como él, dedican su vida a cuidar de otros. Su historia ilustra cómo incluso en una profesión orientada a la empatía y al apoyo emocional, es crucial detenerse para atender las propias necesidades.
Esta conversación entre Ana y Víctor también resalta una verdad universal: en cualquier trabajo vocacional, cuidar de otros exige cuidar también de uno mismo. Crear una cultura donde las crisis puedan ser reconocidas y gestionadas abiertamente es fundamental para que el cansancio no se traduzca en desgaste permanente, sino en una oportunidad para aprender y fortalecerse. Al abrir un espacio para la conversación sobre estas experiencias, Ana y Víctor invitan a otros profesionales a reflexionar y a encontrar un equilibrio entre la vocación y el autocuidado. De esta manera, no solo se protege la salud emocional del profesional, sino que se enriquece su capacidad de empatizar y ayudar a sus pacientes desde una posición de equilibrio y autoconciencia.Te invitamos a escuchar el fragmento y a sumergirte en esta profunda reflexión sobre cómo los psicólogos enfrentan sus propias crisis y encuentran el equilibrio entre la vocación y el autocuidado.
A punto de cumplir 25 años de trayectoria profesional, Víctor de la Torre, psicólogo General Sanitario en Psicólogos Princesa, reflexiona con Ana Millán, Socia profesional en Psicólogos Princesa y Directora de la Escuela de Psicología sobre lo que este hito significa en el desarrollo de su carrera. Este cuarto de siglo de experiencia ha llevado a Víctor a reconsiderar su recorrido profesional y a pensar en lo que haría diferente si pudiera regresar al inicio. La conversación se centró en los aprendizajes acumulados y en cómo ha evolucionado su visión del mundo.
Cuando Ana le preguntó a Víctor qué haría diferente si pudiera empezar de nuevo, él respondió con sinceridad y profundidad. Lo primero que mencionó fue su deseo de haber tenido una apertura mental mayor desde los primeros años de su carrera. Según él, esta apertura —que ahora considera esencial tanto en el ámbito personal como en el profesional— ha llegado con el tiempo, la edad y el aprendizaje constante.
La Evolución de la Apertura Mental
Víctor reconoce que su mentalidad ha cambiado significativamente a lo largo de los años, permitiéndole ver su carrera y la vida desde una perspectiva más amplia y menos rígida. Aunque sabe que esta evolución es algo que solo el tiempo puede ofrecer, también le hubiera gustado poseer esta apertura y flexibilidad en etapas anteriores. Explica que, aunque muchos nunca llegan a abrirse a nuevas ideas y experiencias, él ha sido afortunado al lograrlo, y considera que este cambio ha enriquecido su vida y su trabajo de manera profunda.
Una Lección Aprendida a lo Largo de los Años
Este momento de introspección resalta cómo el crecimiento personal y profesional están entrelazados en la vida de Víctor. La experiencia de casi 25 años no solo le ha dado conocimientos técnicos y habilidades, sino que también le ha enseñado la importancia de mantenerse abierto a nuevas ideas y enfoques. Para él, esta es una lección que aplicaría desde el inicio si pudiera regresar en el tiempo.
No te pierdas el fragmento, donde Ana y Víctor exploran los aprendizajes acumulados y la evolución en su forma de ver el mundo.
En este episodio de “Entre Divanes” Ana Millán, Socia profesional en Psicólogos Princesa y Directora de la Escuela de Psicología y Víctor de la Torre, psicólogo General Sanitario en Psicólogos Princesa, se adentran en una conversación llena de reflexiones y sueños al imaginar qué harían si les tocara la lotería. Víctor, una persona tranquila y serena, reveló sus aspiraciones más profundas: retirarse en un lugar apartado, en armonía con la naturaleza y lejos del bullicio de la vida cotidiana.
Desde el inicio, Víctor explicó que su idea de riqueza no está ligada a los lujos ni a los excesos, sino a la ausencia de preocupaciones. Para él, ganar la lotería significaría garantizar que todas sus necesidades estén cubiertas sin la carga de pensar en el dinero. Con un toque de humor, compartió que no es alguien derrochador ni aficionado a los gustos caros, lo que hace que su sueño de retiro sea más sencillo, aunque no menos significativo.
La Tranquilidad como el Verdadero Lujo
Cuando Ana le preguntó dónde y cómo se retiraría, Víctor mencionó que su visión ideal sería un lugar en paz, tal vez hasta una isla. Aunque bromeó sobre la ironía de "no tener gustos caros" y a la vez considerar comprar una isla; su verdadero deseo es vivir rodeado de naturaleza y serenidad. Para él, este escenario representa el lujo supremo: un espacio en el que pueda desconectar y disfrutar de lo esencial.
La visión de Víctor no es solo una fantasía, sino una filosofía de vida que valora la simplicidad y el bienestar mental. Conforme ha pasado el tiempo, su enfoque se ha ido orientando cada vez más hacia la calma y la introspección, una postura que le permite disfrutar plenamente del presente sin preocuparse por acumular bienes materiales.
El Valor de la Abundancia Interior
En esta conversación, Víctor dejó claro que la verdadera riqueza no se encuentra en las posesiones, sino en la paz interna y en la libertad de vivir sin preocupaciones. A lo largo de su vida, ha cultivado esta filosofía, buscando un equilibrio entre lo que posee y lo que realmente necesita para ser feliz. Su sueño de retirarse en un lugar apartado es una extensión de esta visión, un refugio donde pueda estar en contacto con la naturaleza y disfrutar de la vida en su forma más pura.
No te pierdas el fragmento, donde Ana y Víctor exploran temas sobre la vida, la abundancia y el valor de las pequeñas cosas.

