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¿Qué son las habilidades sociales?

Las habilidades sociales son aquellas conductas, actitudes y pensamientos que nos ayudan a relacionarnos de manera exitosa con los demás y conseguir nuestros objetivos.

Una persona habilidosa es capaz de adaptarse a distintas personas y contextos, consigue mantener un equilibrio emocional, empatiza con el otro, es habilidoso resolviendo conflictos, maneja su comunicación verbal y no verbal, sabe escuchar, es asertivo o defiende sus derechos, pide disculpas si es necesario, sabe negociar y mediar, sabe decir que NO y pedir ayuda, sabe hacer y recibir críticas, sabe dar y recibir halagos, sabe iniciar, mantener y finalizar conversaciones, etc.

Las habilidades sociales son fundamentales para nuestra autoestima y nuestro desarrollo social, laboral y familiar. Además, la falta de habilidades sociales se convierte en un factor de riesgo para numerosas patologías como la ansiedad, depresión, problemas de personalidad, etc.

Problemas en las relaciones sociales en niños y adolescentes

Las habilidades sociales son básicas en la edad adulta y se adquieren en la infancia. Una buena competencia social en edades tempranas tiene una relación directa y positiva en el posterior funcionamiento social, académico y psicológico.

Los niños, por diferentes razones, puede que no dispongan de unos recursos mínimos para desarrollarse adecuadamente en este aspecto. Las consecuencias pueden ser aislamiento social, rechazo, a veces agresividad, y, en definitiva, un desarrollo menos feliz y limitado en sus posibilidades de crecimiento.

La falta de habilidad social puede ser especialmente dolorosa en la adolescencia cuando la relación con los iguales y la transición a la vida adulta supone nuevas exigencias y retos comunicativos.

Las habilidades sociales son fundamentales en nuestra vida, por suerte, pueden ser mejoradas y desarrolladas con la práctica.

La fobia social o el trastorno de ansiedad social se caracteriza por temores fuertes y persistentes relacionados con las interacciones sociales, frecuentemente fundamentados en miedos a humillarse o avergonzarse, lo que interfiere notablemente en el día a día de la persona.

La ansiedad social pasa por una preocupación constante durante semanas por un evento social al que se asistirá, hasta evitar dichas situaciones o incluso salir de casa.

Así, debido a estas conductas, para estas personas el desarrollo e incluso el mantenimiento de las relaciones sociales puede volverse muy complicado, ya que suelen ser percibidos como distantes y no comprometidos. Además, suelen sentir vergüenza por su situación, lo que en su caso les impide ser honestos con cómo se sienten, llevándolos a poner «excusas» que las otras personas no terminan de creer.

Debido a las características de la ansiedad social, estas personas pueden manifestar otras problemáticas como depresión, trastorno obsesivo compulsivo o trastorno de ansiedad generalizada.

¿Cuáles son sus síntomas de ansiedad social?

Los síntomas comunes de ansiedad social incluyen:

¿Qué se debe cumplir para el diagnóstico de la fobia social o ansiedad social?

De cara a realizar el diagnóstico de ansiedad social, se deben tener en cuenta las diferentes áreas vitales de la persona, diferenciando este trastorno de otro relacionado con la ansiedad a través de las siguientes preguntas:

  1. ¿El miedo a la vergüenza lleva a evitar hacer cosas o hablar con la gente?
  2. ¿Se evitan actividades en las que se es el centro de atención?
  3. ¿Estar avergonzado o parecer estúpido son algunos de los peores temores?

Si bien la ansiedad social suele surgir durante la adolescencia – lo cual se podría explicar por las características de ese momento vital donde se está explorando la identidad y se es especialmente sensible a las percepciones de los demás – las personas tardan un promedio de 15 años en buscar ayuda psicológica para su problemática. Esta tardanza puede llegar a empeorar los síntomas presentes en la persona y dar lugar a un mayor riesgo de depresión.

Muchas de las situaciones cotidianas son de índole social. Si te sientes identificado, y quieres buscar una solución, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

¿Qué son las fobias específicas o simples?

Las fobias específicas o simples se caracterizan por la presencia de un miedo intenso y persistente a objetos o situaciones bien delimitadas. La fobia específica o simple es un problema de ansiedad.

El miedo es irracional y se manifiesta ante la presencia o anticipación del objeto o situación temida.

Las fobias específicas son duraderas, producen síntomas físicos y psicológicos intensos, y afectan a la vida cotidiana.

Un miedo irracional puede resultar molesto pero no se considera una fobia específica sino causa una gran interferencia en la vida cotidiana.

La terapia de conducta es muy efectiva para el tratamiento de las fobias.

Síntomas de la fobia simple o específica

Los síntomas más frecuentes a nivel fisiológico de la fobia específica son:

Ante estos síntomas la persona suele evitar o intentar escapar de la situación u objeto de miedo.

Miedos y fobias: Situaciones fóbicas comunes

Muchas fobias específicas derivan de miedos básicos propios de la evolución de la especie humana, como el miedo al daño físico, a los fenómenos naturales o a los animales.

Algunas de las fobias más comunes son:

Si bien todos podemos tener miedos, las personas que sufren algún tipo de fobia específica o simple pueden sentirse muy angustiadas, y este tipo de miedo a situaciones comunes, puede interferir gravemente en sus vidas y en la de sus familias.

Tipos principales de fobias

Podemos distinguir tres tipos principales de fobias:

Las fobias afectan al 6% de la población en España.
(INE 2015)

Si una fobia específica afecta tu vida cotidiana, la terapia psicológica te puede ayudar a superar tus temores. Nuestros psicólogos especialistas en fobias en Madrid tienen experiencia en el tratamiento de cualquier tipo de fobia.

¿En qué consiste un estudio neuropsicológico?

La Neuropsicología es una parte de la psicología que se encarga de la relación entre las diferentes funciones cognitivas y las áreas cerebrales implicadas.

Un estudio neuropsicológico consiste en una batería de pruebas que miden diferentes dominios cognitivos, y comparando los resultados obtenidos con unos valores de referencia nos permite determinar si hay alguna función afectada.

Podemos realizar un estudio de la memoria, de la atención, de la planificación y la capacidad de secuenciación de una tarea determinada, por ejemplo. Podemos medir la inteligencia global o por capacidades específicas. Podemos valorar si existe un déficit en alguna función específica y crear un protocolo de entrenamiento específico de esa capacidad.

Esto es muy habitual en personas mayores. Se realiza un estudio para valorar la situación basal, en el momento de la primera evaluación, y después se prepara si procede un protocolo de acción para preservar y mejorar las funciones deterioradas. Además, se realiza un seguimiento para controlar la evolución.

También son muy habituales los estudios neuropsicológicos infantiles para identificar o descartar la presencia del famoso TDAH (Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad) que a día de hoy presenta un diagnóstico a veces en exceso, y puede ser muy interesante pedir una segunda opinión en caso de duda antes de medicar.

Marta Galindo Fuentes, Neuropsicóloga en Psicólogos Princesa

Marta Galindo Fuentes es la Neuropsicóloga y psicóloga especializada en la intervención en adultos mayores del centro de psicología.  Su formación como neuropsicóloga le ha permitido tener un conocimiento más amplio del funcionamiento de la psique humana.

¿Qué es estrés postraumático?

Cuando una persona se ve expuesta a un evento traumático (p.e.: accidentes de tráfico, robos, experiencia donde peligra la vida…etc.) su cuerpo pone en marcha reacciones emocionales como la ansiedad. En un primer momento, concretamente si estas reacciones permanecen hasta un mes, clasificamos esa manifestación como Trastorno de estrés agudo. Si por el contrario esta respuesta emocional persiste un periodo mayor y aumenta la severidad de los síntomas, puede que la persona esté sufriendo de Trastorno de estrés postraumático (TEPT).

¿En qué situaciones se puede desarrollar el Trastorno de estrés postraumático?

Este trastorno de estrés postraumático se debe a una exposición a una situación extrema de ansiedad, sin embargo dicha situación puede haber estado presente tanto en un momento puntual como en una serie de eventos a lo largo de la vida de la persona, tales como:

¿De dónde vienen los síntomas del estrés postraumático?

Si bien no existe consenso en el porqué de las reacciones tras el evento traumático, parece que estas representan la estrategia de afrontamiento que pone en marcha nuestro cuerpo para lidiar con el estrés de ese momento:

Los flashbacks estarían ayudando al cerebro a estar preparado en caso de que se volviese a dar la situación y parecen estar relacionado con un incorrecto funcionamiento del hipocampo (región crucial de nuestro cerebro para la memoria) debido a la presencia de altos niveles de adrenalina

El aumento de la adrenalina, junto con la sensación de “estar al límite” estaría preparándonos para «luchar o huir» si esa situación se repite

El entumecimiento y la evitación podrían ser mecanismo para que nuestro cuerpo descanse de su activación constante

¿Cuáles son los síntomas del estrés postraumático?

Si bien podrían pasar años hasta su manifestación, y esta dependerá del individuo, la mayoría de personas con Trastorno de estrés postraumático  presentarán los siguientes síntomas entre los tres y seis meses posteriores al evento:

Intervención en el Estrés postraumático

Si bien la exposición al evento traumático no asegura el desarrollo del trastorno y a pesar de que el trastorno de estrés agudo puede desaparecer naturalmente, aproximadamente una de cada tres personas desarrollará sus síntomas.

Si bien la medicación puede llegar a ayudar en el alivio de síntomas de depresión o ansiedad, son los abordajes de la terapia cognitivo-conductual y la terapia familiar, apoyadas en técnicas como las de EMDR, los que parecen ayudar al individuo a hacer frente a su problemática, aceptar el evento y desarrollar mecanismos de afrontamiento adaptativos.

Nuestros psicólogos especialistas en estrés postraumático en Madrid pueden ayudarte.

El estrés intenso o crónico puede ser perjudicial para la salud y nuestros psicólogos especialistas en estrés en Madrid pueden ayudarte.

Se conoce como estrés a una relación particular entre la persona y el entorno que es valorada como desbordante o que excede en recursos y pone en peligro el bienestar.

¿Qué es el estrés?

El estrés puede ser beneficioso cuando deriva en un desarrollo de habilidades y competencias, pero si llega a un nivel muy intenso o duradero puede perjudicarnos. El estrés puede llevarnos a un punto máximo de rendimiento, pero si este sigue aumentando se produce un punto de inflexión en el rendimiento que nos puede llevar al agotamiento.

¿Cuáles son los síntomas del estrés?

El estrés puede provocar cambios en el individuo dando lugar a una respuesta de estrés a nivel fisiológico, emocional y psicológico que prepara al cuerpo para responder a una situación percibida como peligrosa.

Síntomas fisiológicos

En cuanto a los cambios fisiológicos podemos observar:

Síntomas psicológicos

Entre los cambios psicológicos:

Síntomas emocionales

Y por último, desde el punto de vista emocional destaca:

¿Cómo reacciono ante el estrés?

Esta respuesta de estrés puede llevarse a cabo a través de diferentes conductas:

¿Es peligroso el estrés?

Como se ha mencionado anteriormente, el problema con el estrés surge cuando este es intenso o crónico. Por un lado, puede desembocar en problemas mentales graves como depresión o trastornos de ansiedad debido a su influencia a nivel hormonal, ya que la respuesta de estrés va asociada al aumento de cortisol y adrenalina en sangre, lo cual hace disminuir la presencia de otras hormonas, como la serotonina y la dopamina, que intervienen en la aparición de dichos trastornos. Por otro lado, una presencia duradera de estas sustancias, cortisol y adrenalina, puede afectar al funcionamiento de diversos órganos produciendo otros problemas de salud.

¿Por qué surge el estrés?

Las demandas a las que nos vemos sometidos en el día a día pueden ser muy variables, entre las que podemos diferenciar las demandas internas, aquellos pensamientos y emociones que pueden ser intrusivos, poco realistas, irracionales…, y las externas, es decir, aquellas que ocurren en el ambiente en el que vivimos. Son eventos de nuestra vida como duelos, divorcios, mudanzas, cambios de trabajo, nuevas relaciones…

Las áreas que pueden verse influidas por el estrés son diversas: familiares, sociales, personales, laborales, académicas…, es decir, afecta de manera holística al individuo.

¿Cómo se trata el estrés?

Las técnicas que se han desarrollado para abordar el estrés se centran en dotar a las personas de habilidades de afrontamiento en búsqueda del equilibrio entre los dos factores: las demandas y los recursos.

Los procedimientos de afrontamiento tienen que ser métodos activos que puedan ser empleados ante los primeros signos de ansiedad y diseñados para poder llevarlos a cabo en situaciones reales. Entre las estrategias de afrontamiento destacan:

Nuestros psicólogos especialistas en estrés en Madrid pueden ofrecerte una intervención psicológica amplia, atendiendo a los distintos factores estresantes que intervienen.

La ayuda psicológica puede ser un elemento de protección ante posibles duelos complicados y una herramienta muy útil para su vivencia.

¿Qué es el duelo?

El duelo es una reacción normal que aparece ante la pérdida de alguien o algo significativo para nosotros, por ejemplo la pérdida de un ser querido o un divorcio.

El duelo nos ayuda a adaptarnos a la nueva situación y durante este proceso aparecen una serie de fases que ayudan a la persona a transitar la pérdida.

Fases del duelo

Estas fases no siempre se dan en este orden, ni siempre tienen que aparecer todas.

Factores de riesgo que pueden llevarnos a un duelo complicado

Nos encontramos con los siguientes factores de riesgo para el duelo patológico:

Duelo patológico

Para considerar un duelo como patológico, los síntomas deben ser muy intensos y también deben alargarse en el tiempo más de lo normal, un posible criterio temporal es más de 2 años.

Tristeza y afrontamiento de duelos en niños

La tristeza en los niños se puede manifestar de manera distinta que en los adultos, probablemente por ello se ha negado la depresión en los más pequeños durante mucho tiempo. Pero eso no significa que no vivan con tristeza determinados eventos negativos de la vida. Los más pequeños la suelen manifestar además con llanto, con quejas somáticas o con problemas de conducta.

Determinados eventos como la separación de los padres o la pérdida de alguna persona cercana pueden desencadenar reacciones de este tipo. En cuestión del duelo, a los menores tradicionalmente se les ha separado de los ritos y de la tristeza de los adultos, con la intención de evitarles el sufrimiento. Hoy sabemos que éste tipo de prácticas suelen generar más confusión en los niños lo que provoca mayor sufrimiento.

Si bien es cierto que siempre hay que adecuar las explicaciones a la edad madurativa del niño, cuando lo hacemos dotamos a los pequeños de un marco de entendimiento y de un espacio donde expresar sus emociones e inquietudes. Este tipo de explicaciones son especialmente adecuadas en el caso de divorcio de los padres, ya que al contrario de lo que muchos padres piensan, no es el divorcio en sí lo que perturba a los hijos. Lo que más influye en el malestar infantil son las discusiones entre los padres y el verse inmiscuidos en ellas.

¿Estás sufriendo un duelo complicado? Podemos ofrecerte la ayuda psicológica que necesitas.

Debemos ser conscientes que el bajo estado de ánimo va a ser una etapa transitoria y que lleva su tiempo salir de ella, pero que hoy en día con ayuda de los tratamientos psicológicos, esa etapa depresiva podemos superarla y/o saber manejarla.

Tristeza, apatía y depresión

La tristeza, la melancolía, la apatía o la desmotivación son estados emocionales que experimentamos todos en algún momento de nuestra vida. Pueden ser debidos a alguna pérdida, cambio vital, situación difícil, decepción, etc., y son una forma de adaptarnos a lo acontecido.

La tristeza y la apatía, cuando suben de intensidad y duración, pueden convertirse en depresión.

Cuando la persona se encuentra deprimida, no es capaz de vivir su vida con normalidad, sus áreas vitales se ven afectadas y aumenta el malestar general.

Síntomas de la depresión

Los síntomas principales de la depresión son los siguientes:

  1. A nivel emocional

Sentimientos de tristeza, ansiedad, soledad, vacío, rabia e irritabilidad, culpa, desesperanza, pesimismo…

  1. A nivel conductual

Llanto, inquietud o movimientos enlentecidos, evitación de actividades y relaciones sociales, …

  1. A nivel físico

Fatiga, pérdida de energía, problemas de sueño y apetito, dolores…

  1. A nivel pensamientos

Dificultades de concentración, memoria y atención, dificultad para tomar decisiones, pensamientos negativos acerca de uno mismo, el mundo y el futuro, ideas de suicidio…

Si los pensamientos negativos van invadiendo tu estado de ánimo y hacen que te sientas inútil, desganado y sin esperanza, en Psicólogos Princesa podemos ayudarte a que superes esta etapa depresiva y que te vayas encontrando mejor día a día.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es la percepción que tenemos de nosotros mismos. Es lo que pensamos sobre nosotros o cómo creemos que somos. Es el valor que nos damos a nosotros mismos basándonos en nuestras experiencias.

Empezamos a desarrollarla en la infancia. En ella influye mucho la forma en que nuestros padres y otros adultos importantes valoraron nuestros logros y capacidades.

Cuando la tenemos baja, conlleva una infravaloración de nosotros mismos. También nos hace sentir muy inseguros y dependientes de la aprobación de los demás y además solemos depender de nuestros éxitos o logros concretos para estar mejor con nosotros mismos.

La baja autoestima es un problema bastante extendido y generalmente está asociada o desencadena otros problemas como ansiedad o depresión.

Cuando tenemos una autoestima sana nos valoramos incondicionalmente con nuestras virtudes y defectos, además nos sentimos valiosos y orgullosos de nosotros mismos y de nuestras capacidades.

Tener una buena autoestima es un factor de protección y nos lleva al bienestar emocional.

¿Qué son los ataques de pánico o crisis de ansiedad?

Los ataques de pánico o crisis de ansiedad son una crisis donde en un breve espacio de tiempo, la persona experimenta elevados niveles de angustia – ansiedad con intensos pensamientos aterradores de que algo grave puede ocurrir (tener un ataque al corazón, asfixiarse, desmayarse, volverse loco, perder el control, etc.).

Los ataques de pánico pueden aparecer ante alguna situación específica o de forma espontánea. El malestar asociado es muy elevado y suele hacer que la persona evite o escape de posibles situaciones de riesgo. También que la persona se sienta preocupada y angustiada por su posible repetición.

Síntomas de un ataque de pánico

Un ataque de pánico es un aumento súbito de ansiedad que se manifiesta a nivel cognitivo a través de pensamientos automáticos negativos, a nivel fisiológico debido a sensaciones corporales desagradables y a nivel motor llevando a cabo conductas de escape o evitación.

Pueden surgir ante situaciones concretas o sin ninguna razón aparente. Algunos síntomas que presenta una persona cuando sufre un ataque de pánico son:

¿Qué es el trastorno de pánico?

El trastorno de pánico surge cuando los ataques de pánico se vuelven recurrentes y, además, aparece el miedo a sufrir un nuevo ataque de pánico o se ponen en marcha conductas que lo eviten

¿Cuáles son sus características?

Los ataques de pánico suelen comenzar sin ningún estímulo previo que indique su aparición. Pueden llegar a durar 30 minutos, aunque su intensidad durante este tiempo es variable, llegando a su máxima intensidad en los primeros 10 minutos.

Tras el ataque de pánico suelen aparecer sensaciones físicas de cansancio o fatiga.

Tras estas vivencias es muy común que aparezca el miedo a sufrir un posterior ataque de pánico.

¿Cómo se interviene en los ataques de pánico?

Para trabajar los ataques de pánico y los problemas asociados que puedan surgir se han desarrollado dentro de la Terapia Cognitivo-Conductual diversas técnicas muy efectivas, entre las que destacan:

Comenzar un proceso terapéutico puede ayudar a que las consecuencias de dichos ataques no se generalicen a la vida de la persona produciendo una alteración en diferentes ámbitos.

Si sufres ataques de pánico o crisis de ansiedad no dudes en ponerte en contacto con nosotros. En Psicólogos Princesa podemos ayudarte.

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