
El amor y el enamoramiento es un tema que podríamos definir como esencial en la vida de una persona, ya que de las relaciones con las personas nacen los sentimientos más intensos que podemos experimentar; y depende de cómo sean estas relaciones, o más bien la interpretación que hacemos de ellas, nos pueden generar bienestar o, por el contrario, nos estemos exponiendo a un malestar constante, que no sepamos controlar o acerca del que tomar ciertas decisiones: ya que al enamorarnos las emociones que sentimos nos evaden y las expresamos a través de nuestra mente y nuestro cuerpo, a veces de forma irracional, sin mantener un procesamiento racional de que es lo que siento, y porque lo siento así.
Frecuentemente generamos unas expectativas de pareja que deseamos que se cumplan y en ocasiones, al luchar contra ellas acabamos alejándonos de los valores que guiaban esas expectativas que queríamos obtener, dejando que ciertas circunstancias o actuaciones se pasen por alto. Debemos ser muy conscientes de donde están nuestros limites, y no permitir que dentro de la pareja se minusvaloren ciertos aspectos, creando expectativas irreales; de esta manera prevenimos una relación toxica basada en la desigualdad de roles.
Robert Sternberg es un psicólogo que ha profundizado mucho en el estudio del amor y las relaciones de pareja, y manifiesta que para que exista una relación sana y estable, deben de considerarse tres cualidades:
El tipo de relación de pareja que se establece surge a partir de la combinación e interacción de estos tres elementos; por ejemplo si en una relación existe mucha pasión e intimidad por las dos partes, pero compromiso solo por un integrante de la relación, y esto no se comunica ni se habla con la persona, lo más probable es que existan conflictos dentro de la pareja, dado que ambos miembros no se terminaran de sentir a gusto y felices, promoviendo que la relación no perdure de forma saludable a lo largo del tiempo.
Partiendo del anterior ejemplo, un problema común que suele originarse en este tipo de combinación es que, el hecho de no existir un compromiso real, pueda ocasionar la aparición de los celos; los celos estarían motivados, a este respecto, con la desconfianza hacia la pareja que pondría en peligro la relación.
Los celos son una respuesta emocional que normalmente aparece cuando una persona percibe una amenaza o peligro hacia su bienestar con la otra persona, que induce a una sospecha o inquietud constante ante un tema, generando una incomodidad en la pareja; cumpliendo la función de custodiar a nuestra pareja, y proyectando en ella y en nosotros mismos inseguridad y miedo.
Los celos son autodestructivos, causan multitud de sintomatología: nerviosismo, angustia, ansiedad, estrés, malestar, dolor de cabeza, insomnio, etc. Por ello es necesario aprender a canalizar y controlar esos celos, encontrando la causa y tratando de modificar las ideas irracionales que se puedan haber formado.
Tenemos que tener en cuenta que cuando existen celos corremos el peligro de que se retroalimenten y nos hagan infelices, además de que exista una profecía auto cumplida, en la que la conducta del celoso suele ser enfadarse, pedir explicaciones, excesivo control de la pareja, provocando que la otra parte se sienta acosada y al final acabe la relación.
Si sentimos que estos celos se caracterizan por la aparición de la desconfianza, pensamientos recurrentes que nos llevan a conductas controladoras constantemente, deberíamos pensar en ponernos en manos de un profesional y pedir ayuda para aprender a modificar esas obsesiones, tomando conciencia de la existencia de posibles ideas delirantes, ya que podemos estar hablando de celos patológicos y que estemos idealizando las relaciones con creencias que tenemos instauradas, con lo que necesitaríamos ayuda para desestigmatizar posibles distorsiones cognitivas.
Como resultado de todo lo expuesto, podemos manifestar que el “comieron perdices y fueron felices para siempre” no existe y es una utopía. Señalizar también que el encontrar “mi media naranja” constituye un mito y una creencia idealizada.
“Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta”.
Sternberg, R. (1999). El Amor es como una historia. Barcelona: Paidós.
Montes-Berges, B. (2008). Tácticas para la resolución de conflictos y celos románticos en relaciones íntimas: adaptación y análisis de las escalas CTS2 y CR. Estudios de Psicología, 29(2), 1-15.
Yela, C. (2000). El amor desde la psicología social; ni tan libres, ni tan racionales. Madrid: Pirámide.
Artículo escrito por Ana García.