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29 de julio de 2023

Cuando la ansiedad se convierte en una respuesta generalizada, demasiado intensa o duradera, puede convertirse en un problema de salud.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un mecanismo para nuestra supervivencia. Es un sistema de alerta que surge cuando existe un peligro que pone en juego nuestra integridad física y/o psicológica.

Por lo tanto, es un sistema defensivo y gracias a él seguimos sobreviviendo como especie. Así que tener cierto grado de ansiedad no es malo incluso es un proceso natural e inevitable.

Todos de vez en cuando nos sentimos ansiosos. Sin embargo, cuando estos sentimientos duran demasiado en el tiempo, aparecen frecuentemente o son excesivamente intensos, es posible que tengamos un trastorno de ansiedad y en ese caso, es necesario buscar ayuda de un psicólogo.

Los psicólogos especialistas en ansiedad pueden enseñarte una serie de herramientas para poder ponerla en su lugar, en su justa medida, ya que muchas veces nuestros intentos de controlarla pueden ser contraproducentes y empeorar la situación.

También es frecuente que las personas que la sufren no se sientan entendidas por las personas que les rodean. Las personas cercanas suelen aconsejarlas «que dejen de preocuparse», «que se relajen», «que piensen en otras cosas»… lo que hace que el problema no se solucione y en algunos casos se agrave.

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?

Los síntomas de la ansiedad los podemos dividir en físicos, emocionales, cognitivos y conductuales.

Síntomas físicos

Cuando se sufre un trastorno de ansiedad los síntomas físicos suelen ser muy desagradables por lo que preocupan mucho a la persona que los padece.

  • Taquicardias y pálpitos en el corazón
  • Dificultad para respirar y/o hiperventilación
  • Tensión muscular
  • Mareo
  • Sudor
  • Dolores de cabeza
  • Bruxismo
  • Problemas estomacales
  • Entumecimiento
  • Debilidad en las piernas
  • Presión en el pecho

Síntomas emocionales

  • Hipervigilancia
  • Irritabilidad
  • Dificultad para concentrarse
  • Sensación de tensión
  • Nerviosismo
  • Intolerancia al ruido o luces brillantes
  • Pérdida del apetito
  • Dificultades para dormir
  • Baja autoestima y baja autoconfianza
  • Soledad
  • Impotencia e indefensión
  • Incomprensión

Síntomas conductuales

  • Retraerse socialmente
  • Evitar o escapar de algunas situaciones que anticipamos peligrosas porque pueden desencadenarnos ansiedad
  • Centrarnos en exceso en el trabajo
  • Comprobaciones repetitivas

Síntomas cognitivos

  • Miedo intenso de que algo salga mal
  • Pensar en lo peor
  • Miedo a lo que piensen los demás
  • Pensamiento demasiado rígido o poco flexible
  • Sentirse abrumado por pequeñas cosas y sensación de no poder hacer frente a problemas cotidianos
  • Preocupación excesiva por la situación problemática
  • Miedo a volverse loco
  • Problemas de atención y concentración
  • Pensamientos de carreras
  • Problemas de memoria
  • Pensamientos rumiativos

¿A quién afecta la ansiedad?

Los trastornos de ansiedad pueden aparecer en cualquier momento de la vida y afectan tanto a hombres como a mujeres. También la media de edad de aparición de los problemas de ansiedad está alrededor de los 20 años y suelen presentarse con más frecuencia en mujeres.

Habitualmente este tipo de trastorno suele ir acompañado de otros problemas psicológicos como adicciones, problemas del estado de ánimo, problemas de alimentación, etc.

Tipos de ansiedad

Los trastornos de ansiedad más comunes son:

  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
  • Trastorno de pánico
  • Fobia social
  • Agorafobia
  • Fobias específicas
  • Trastorno por Estrés Post Traumático

¿Qué causa la ansiedad?

Generalmente no podemos achacar a una única causa los trastornos de ansiedad sino que suelen ser multicausales:

  • Predisposición genética: tener antecedentes familiares predispone a sufrirlos.
  • Psicológicos: personas que tienden a preocuparse en exceso de los síntomas físicos de la ansiedad pueden llegar a creer que padecen una enfermedad grave, lo que aumenta la atención que prestan a estos síntomas y los aumentan y mantienen.
  • Tipos de personalidad: las personalidades de tipo A que suelen estar muy ocupadas y nerviosas tienen un mayor riesgo
  • Trauma: haber padecido abusos, amenazas a la propia vida o de personas queridas… pueden precipitar que la suframos.
  • Consumo de drogas: las anfetaminas, la cocaína, el LSD, el éxtasis, cantidades grandes de cafeína u otros estimulantes pueden hacer que desarrollemos este trastorno.
  • Otros problemas de salud mental: problemas de alimentación, problemas del estado del ánimo, etc, además de otros problemas de tipo médico también aumentan la probabilidad de sufrirla.

¿Qué diferencia hay entre la angustia y la ansiedad?

Respecto a la angustia, aunque de manera coloquial se utiliza indistintamente con el término ansiedad, sí podemos diferenciar algunos matices.

A nivel clínico, la angustia es un subtipo de problema de ansiedad llamado «ataque de pánico». El ataque de pánico o de angustia sería un episodio de miedo intenso de poca duración.

La ansiedad, por el contrario, se refiere a un estado que se prolonga más en el tiempo.

¿El estrés y la ansiedad son lo mismo?

La ansiedad no es lo mismo que el estrés.

El estrés está más asociado a una causa externa y es posible reducir el estrés cuando desaparece la causa que ha provocado esta situación.

La ansiedad es algo que puede aparecer tanto si la causa es clara o no y provoca a la persona una sensación física y emocional de amenaza, miedo irracional e impotencia. Estas sensaciones generan un gran malestar e impiden que las personas desarrollen su vida con normalidad.

Te podemos ofrecer una intervención psicológica amplia, atendiendo a los distintos factores que intervienen: fisiológicos, cognitivos, emocionales, conductuales.

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