
En una conversación entre Ana Millán, Codirectora de Psicólogos Princesa, Directora de la Escuela de Psicología y Presidenta de la Asociación, y Julieta García Canales, Psicóloga y Orientadora Vocacional, surge un tema que toca a todos en algún momento de su vida laboral: ¿qué motiva a las personas a cambiar de empleo?
Mientras Ana plantea las principales razones que escuchamos en las empresas, Julieta profundiza en los matices emocionales y psicológicos que influyen en esta decisión.
"Cuando las empresas analizan los motivos principales por los que la gente cambia de empleo, suelen mencionar el salario como el primer factor. Sin embargo, el salario emocional tiene un peso enorme. Este concepto está relacionado con el bienestar, la conciliación y las oportunidades de desarrollo de carrera."
Julieta señala que muchas personas no solo buscan un buen sueldo, sino que también quieren sentir que están creciendo y proyectándose profesionalmente: "A veces, las personas se van porque no crecen o porque no hay una proyección que les interese. También sucede que los objetivos o estrategias de la compañía no encajan con sus valores, y eso genera incomodidad."
Para Julieta, el salario emocional no es igual para todos, y esa subjetividad lo convierte en un factor determinante: "Lo que para mí es bienestar emocional, para ti puede ser otra cosa, porque tus cargas son diferentes a las mías. Eso cambia mucho, y es lo que da un matiz tan personal a la forma en que vivimos el trabajo."
Este enfoque pone en evidencia que las empresas no pueden ofrecer un enfoque único para todos, sino que deben adaptarse a las necesidades y valores de sus empleados.
Aunque el trabajo puede ser una fuente de realización personal, Julieta advierte sobre los riesgos de proyectar todo en él: "Si el trabajo es el espejo en el que te proyectas para los demás, es decir, quiero que se vea que soy esto, estás poniendo un peso muy peligroso sobre él. Es importante integrarlo de otra manera, para encontrar ese equilibrio y poder disfrutarlo, sabiendo que no existe el trabajo perfecto."
Julieta insiste en que idealizar el empleo como fuente de felicidad absoluta puede llevar a frustraciones, especialmente cuando se presentan desafíos o cambios inesperados.
Julieta finaliza con una reflexión que resume su visión sobre el tema: "El cambio de empleo depende del valor que tú le des al trabajo. No se trata de buscar la felicidad absoluta, sino de encontrar un balance entre lo que esperas del trabajo y lo que realmente puede ofrecerte. Si logras ese equilibrio, es más fácil disfrutar del camino."
Este enfoque invita a las personas y a las empresas a replantearse su relación con el trabajo, integrándolo de manera equilibrada en la vida para fomentar un bienestar auténtico y sostenible. Puedes ver este fragmento del podcast aquí.