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Un artículo de Raquel Merchán

“El mayor daño que puede hacer la inteligencia artificial

 es que la gente crea que la puede comprender”

Eliezer Yudkoswky

¿Desde tu móvil, una Tablet o desde el ordenador? Si has llegado hasta aquí es porque te interesa, sobre todo, la salud mental y estás preocupado/a por esta cuestión, cada día más en boga en la población.

Es innegable, la tecnología está cada vez más presente en nuestras vidas. A través de ella lo podemos controlar todo: qué comemos, a donde vamos, dónde están nuestros amigos, cuántos pasos damos, etc. Sin embargo, no todo son ventajas. Su uso está generando en la población diferentes trastornos de conducta que a lo largo de este artículo intentaremos desgranar.

Redes sociales vs salud mental: un equilibrio complejo

¿Cuántas horas pasas al día en redes sociales? Uno de los grandes problemas de las RRSS está relacionado con las adicciones. En Psicología, en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, uno de los manuales de referencia conocido popularmente como DSM, ya en el año 2012 se produjeron grandes debates en el seno de su edición sobre la pertinencia o no de incluir esta cuestión dentro del manual por sus similitudes con el “Juego Patológico”. ¿Cómo podemos identificar una adicción a Internet o a las redes sociales?. Permanece atento a estos síntomas:

Las redes sociales se convierten en el centro de la vida del individuo

Su uso acarrea cambios en el comportamiento

Síndrome de abstinencia cuando se reduce su uso o se interrumpe

Creación de diferentes conflictos en terrenos interpersonales, sociales o laborales

Mi perfil vs perfil del resto: una batalla psicológica

Las redes sociales y su impacto en el ámbito de la Psicología, así como las conductas anormales que provocan en los usuarios, se han ido estudiando a la par que estas evolucionaban y adquirían un gran peso dentro de la sociedad. Al albor de la creación de las nuevas plataformas de comunicación las conductas desadaptadas se han ido haciendo cada vez más patentes no sólo entre los jóvenes sino, también, en una gran parte de la población.

Se estima que uno de cada seis jóvenes va a experimentar ansiedad en algún momento de su vida. De hecho, los Trastornos de Ansiedad y Depresión han aumentado de forma significativa en los últimos años. En diferentes estudios llevado a cabo sobre este tema, y cuya muestra eran jóvenes con alta presencia en redes sociales, se llegó a la conclusión que la participación en este tipo de redes aumentaba sus sentimientos de ansiedad.

¿Cuáles eran los sentimientos más latentes en estos jóvenes? Sobresalen dos conceptos: comparación y desesperación. Es indudable que las redes sociales ofrecen una plataforma ideal para comunicar y compartir. Pero ¿qué sucede cuando el producto es nuestra vida? Muchos de estos jóvenes llegaron a desarrollar baja autoestima. Compararse con otras personas partiendo única y exclusivamente de la imagen que se genera en una red social como, por ejemplo, Instagram puede dar lugar este tipo de conductas.

De la misma forma, la perfección y el mundo idealizado en el que se mueven algunos perfiles (sobre todo, de personas reconocidas) ha llevado a que los jóvenes quieran alcanzar tanto unos niveles de perfeccionamiento como el anhelo de una vida semejante a la que estos perfiles proyectan en las redes sociales. Un deseo difícilmente alcanzable que trae consigo no sólo un efecto de desesperación sino, también, un aumento de la ansiedad y frustración por no ser capaz de conseguir o alcanzar aquellas metas. Sentimientos mantenidos e, incluso, exacerbados en el tiempo que pueden desembocar en comportamientos más graves como, por ejemplo, ideas autolíticas.

Además, el uso de las RRSS ha traído consigo otro tipo de coyunturas relacionadas, por ejemplo, con la imagen corporal. De nuevo, la comparativa (sobre todo de las mujeres) con respecto a perfiles reconocidos en lo que se refiere a cuestiones que afectan al peso o las propias imperfecciones ha demostrado como muchas de ellas, con el tiempo, han mostrado su deseo de modificar su imagen corporal en pro de conseguir una figura o unos rasgos idealizados en las redes sociales.

Es significativo y llamativo el aumento de operaciones estéticas a raíz del incremento del uso de las redes sociales. Las propias clínicas estéticas han reconocido cómo usuarias de estas redes acuden a sus centros con el objetivo de tener rasgos, así como una imagen, que coincide con filtros propios de la red social Instagram.

Si a las redes sociales pero… con límites 

Hemos visto la otra cara de las RRSS. Sin embargo, existen multitud de aspectos positivos que hacen de estas plataformas una forma de expresión así como de ayuda y construcción de relaciones sociales. Demonizarlas no es una opción pero si será importante establecer algunas recomendaciones y límites al uso de cara a prevenir así como proteger nuestra salud mental y la de aquellos que nos rodean.

Toma nota de algunos consejos:

Establece un tiempo determinado para el uso de redes sociales

El descanso es importante: no utilices el móvil antes de irte a dormir

Desinstala las apps de redes sociales de tu teléfono. De esta forma, tendrás que acceder desde un dispositivo fijo como, por ejemplo, un ordenador y no estarás enganchado ni llevaras la red social todo el día contigo

Pasa tiempo de desconexión: realiza ocio saludable

Recuerda que tú eres único y no debes compararte con nadie y menos… con un algoritmo

Y sobre todo… si necesitas ayuda, ¡no dudes en pedirla a un profesional!

Referencias bibliográficas

Faros., (2021). “Los riesgos de las redes sociales en la salud mental de los adolescentes”. Hospital Sant Joan de Déu.

Fernández Sánchez, N., (2013). “Trastornos de la conducta y redes sociales en Internet”. Revista Salud Mental, 36, pp. 521- 527.

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