
En este episodio de "Entre Divanes", Ana Millán, Codirectora de Psicólogos Princesa, Directora de la Escuela de Psicología y Presidenta de la Asociación, junto a Clara Simal, Psicóloga General Sanitaria y Terapeuta EMDR, nos invitan a reflexionar sobre el verdadero significado del trauma relacional. A menudo se usa el término "trauma" de manera imprecisa, por lo que en esta conversación desmitifican ciertos conceptos y profundizan en cómo estas experiencias impactan en nuestra neurobiología y nuestra forma de relacionarnos.
¿Qué es realmente un trauma?
Clara Simal comienza aclarando que el trauma no es simplemente algo que nos afecta, sino algo que nos rompe: "Últimamente siento que se está desvirtualizando mucho la connotación de la palabra trauma. Estamos llamando trauma a cosas que nos afectan, pero es importante entender que el trauma es algo que desconfigura, algo que impacta directamente sobre nuestra neurobiología y que activa el sistema de amenaza y los mecanismos de supervivencia más primitivos".
El trauma no es solo un evento doloroso o difícil, sino una experiencia que afecta nuestra configuración emocional y cerebral. Se trata de una ruptura que puede alterar la percepción de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.
Clasificación del trauma: tipos y dimensiones
Para comprender mejor el impacto del trauma, Clara propone una clasificación en tres niveles:
Trauma de tipo 1 (T mayúscula): Son eventos que impactan directamente en la integridad de una persona. "Lo explico así: impacta de fuera hacia dentro", señala Clara. Ejemplos incluyen accidentes, pérdidas significativas o abusos.
Trauma de tipo 2 (t minúscula): Se refiere a experiencias que afectan la identidad de una persona, como humillaciones, abandonos o rechazos. Estos eventos no son necesariamente catastróficos, pero generan heridas profundas en la autoestima y en la forma en que nos percibimos en nuestras relaciones.
Trauma relacional: Se diferencia de los anteriores porque es un proceso prolongado en el tiempo y suele estar vinculado a las figuras de apego. "Son experiencias que han tenido que ver con nuestras figuras de confianza. Estas personas que se supone que nos tendrían que proteger, han vulnerado o han impactado en nuestra configuración de personalidad", explica Clara.
Desmitificando el trauma relacional
Uno de los puntos clave de la conversación es la necesidad de redefinir cómo entendemos el trauma relacional. No todas las experiencias difíciles generan un trauma, y es fundamental diferenciar entre una situación dolorosa y una que realmente desconfigura nuestra forma de ser.
Ana Millán subraya la importancia de esta distinción: "Vivimos en una sociedad donde el término trauma se usa con demasiada facilidad. No todo lo que nos duele nos rompe". Clara complementa esta idea explicando que muchas de las experiencias cotidianas pueden ser difíciles, pero no necesariamente traumáticas en el sentido clínico.
¿Cómo sanar el trauma relacional?
Dado que el trauma relacional surge en el contexto de vínculos dañinos, su sanación también se da en el marco de nuevas relaciones saludables. Clara enfatiza: "El trauma puede rompernos, pero también podemos repararnos a través del trabajo personal y las conexiones humanas".
Algunas claves para la recuperación incluyen:
Conciencia y comprensión: Entender cómo nuestras experiencias pasadas influyen en nuestra forma de vincularnos.
Terapia y acompañamiento profesional: Procesar estas heridas en un espacio seguro con la guía de un especialista.
Construcción de relaciones seguras: Rodearse de personas que fomenten la confianza y la estabilidad emocional.
Te invitamos a escuchar este fragmento del episodio de "Entre Divanes" para profundizar en estos valiosos conceptos y reflexionar sobre cómo nuestras experiencias pasadas han moldeado nuestra manera de vincularnos con los demás.